En 5 meses, el déficit fue menor a 0,5% de PBI; hay más para expandir

Economía

Según la OPC, la clave de este resultado fiscal fue el recorte real de 10% en los haberes previsionales y la ausencia de IFE y ATP. Se espera más gasto de aquí en adelante.

La ampliación de las medidas de asistencia para paliar la segunda ola durante el mes pasado, debates intraoficialismo mediante, implicó corregir la prudencia en el gasto covid que primó durante el primer cuatrimestre. Sin embargo, no significó el abandono de la disciplina fiscal, que busca morigerar la inyección de pesos en la economía para evitar más presiones cambiarias.

Apoyado en los ingresos del Aporte de las Grandes fortunas pero, sobre todo, en un importante recorte en términos reales de las partidas destinadas al pago de jubilaciones y salarios del sector público, Martín Guzmán consiguió otro acotado déficit primario en mayo. Así, transcurrido el 40% del año, el rojo acumulado continúa por debajo del 0,5% del PBI. La tendencia muestra un amplio margen para acelerar las políticas expansivas, como promueven algunos sectores de la coalición gobernante, e incluso mantener las cuentas dentro de la meta presupuestada.

Aún no se conoce el dato oficial de mayo del resultado fiscal “base caja”, que refleja el dinero que efectivamente entró y salió de las arcas públicas. Lo publicará la Secretaría de Hacienda el lunes 21 de junio. Sí se difundió el resultado “base devengado”, que cada mes elabora la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) en base a los movimientos contables. Los números de sendos informes no suelen ser idénticos porque se trata de dos mediciones distintas, aunque sí mantienen tendencias similares y los datos que proporciona la OPC suele ser tomado como un anticipo aproximado de lo que luego Hacienda informa.

Según la OPC, el déficit primario (no incluye el pago de intereses de la deuda) de mayo fue de $72.807 millones. Su medición del primer cuatrimestre había arrojado un rojo primario de $109.250 millones, algo más alta que los $80.594 millones base caja que reportó Hacienda para el mismo lapso. En caso de que la medición del quinto mes de la cartera que encabeza Raúl Rigo arroje un resultado similar al de la dependencia legislativa, el déficit antes de intereses acumulado en el año rondará el 0,4% del PBI.

El rojo primario base devengado del mes pasado es 81,2% más bajo que el de un año atrás, cuando la economía estaba en pleno parate producto de la estricta cuarentena implementada para prevenir la expansión de la pandemia. El pago de los intereses de la deuda totalizó en mayo de 2021 $88.088 millones, lo que significó una caída de 3,4% interanual generada por la disminución de los pagos en moneda extranjera tras el canje con los bonistas y por la no cancelación del vencimiento por u$s2.400 millones con el Club de París. Así, el déficit financiero fue de $160.895 millones, de acuerdo con la OPC.

La continuidad de la moderación en el déficit primario tuvo dos factores salientes. Por el lado de los ingresos, pese a que la recaudación sufrió una fuerte desaceleración producto de las restricciones para mitigar el impacto de la segunda ola, los asientos contables reflejaron un primer impacto de $58.240 millones del Aporte Solidario y Extraordinario (según AFIP, habían ingresado en términos efectivos más de $140.000 millones por este concepto hasta el 31 de mayo) que se registra como ingreso no tributario. Por el lado del gasto, además de la ausencia de grandes programas como el IFE y el ATP, el mayor impacto se dio por recorte en los haberes previsionales.

El gasto en jubilaciones y pensiones, que representa la principal partida del Estado, se redujo 10% interanual en términos reales. El recorte se explicó, según la OPC, por la brecha entre la actualización de los haberes según la fórmula de movilidad y la tasa de inflación (29,4% vs. 49% interanual). El complemento de $1.500 que el Gobierno otorgó a los jubilados de menores ingresos permitió atenuar en parte la caída del poder adquisitivo en ese segmento. También impactó la disminución del 1,5% en la cantidad de beneficiarios. Otro factor importante que incidió en la reducción del déficit fue el ajuste en el poder adquisitivo de los trabajadores del sector público. El gasto en salarios se redujo 7,9% real contra mayo de 2020.

En cuanto a los programas sociales, se dio una doble dinámica. Tras los debates económicos en el oficialismo, los anuncios de ampliación de la Tarjeta Alimentar y el plan Potenciar Trabajo, entre otros, implicaron romper el chanchito en relación al primer cuatrimestre y estas partidas crecieron 48,6% y 72,3% interanual respectivamente en términos reales. Pero al no haber programas mucho más abarcativos como el IFE y el ATP (que fue reemplazado por el REPRO II), las erogaciones en programas sociales se redujeron 41,5% interanual.

Pese a la suba del gasto en subsidios energéticos por el ancla tarifaria (los envíos a Cammesa crecieron 10,7% real), los subsidios económicos en su conjunto retrocedieron 21,1% interanual dado que en mayo del año pasado hubo un shock de crédito asistido por el Fondep y el Fogar. En cambio, por el impulso de la obra pública, la partida que sí creció con fuerza fue la del gasto de capital (36,3% real).

La disciplina fiscal acumulada hasta el momento tuvo un correlato en la dinámica de la actividad económica, cuya recuperación tocó un pico en enero y luego cayó 0,9 y 0,2% mensual sin estacionalidad en febrero y marzo, según el INDEC. En el segundo trimestre, se descuenta un leve declive por el impacto de la segunda ola. En ese marco, el resultado de los debates en el oficialismo augura políticas más expansivas en los próximos meses, en la antesala de las elecciones legislativas y ante una situación social que no da señales de mejora.

Por un lado, enterrada la meta de inflación del 29%, el Gobierno busca darle impulso a una recuperación del poder adquisitivo de los salarios. Eso reflejaron las paritarias del 40% para los trabajadores del Congreso, firmadas por Cristina Fernández y Sergio Massa, y del 46% para los trabajadores del PAMI.

También el pedido de 45% por parte de la conducción de Camioneros, que deja atrás la pauta de los primeros acuerdos del año. Aunque estos convenios ya rubricados comienzan a ser revisados con antelación: hoy habrá una reunión clave en el Ministerio de Trabajo entre La Bancaria y las patronales del sector, en la que el sindicato pedirá adelantar dos meses la reapertura de la paritaria del 29% firmada a principio de año.

Por otro lado, se esperan nuevas medidas sociales en los próximos meses. Hasta el momento, el paquete de gastos adicionales anunciado por el Ejecutivo ronda 1,3% del PBI, un número importante pero que podría ser costeado por los ingresos extra del Aporte de las Grandes Fortunas y de las retenciones, según cálculos oficiales. Pero el muy moderado rojo primario acumulado hasta ahora da un amplio margen.

Prácticamente todos los analistas descuentan que la meta de déficit de 4,5% del PBI se cumplirá con relativa holgura. Así, las consultoras ya prevén un salto en las erogaciones en los próximos meses. Por caso, en Delphos prevén que entre junio y octubre el impulso fiscal derive en un déficit de 2,5% del PBI, es decir, a un promedio mensual similar al nivel acumulado entre enero y mayo.

Temas

Dejá tu comentario