9 de marzo 2001 - 00:00

Demoras en la Argentina golpean a San Pablo

BOLSA DE JAPON

La Bolsa de Tokio registró una moderada caída a causa de la depreciación sufrida por el yen en las últimas horas, que ayer cotizó en su mínimo nivel respecto del dólar en los últimos dos años. Al término de la jornada, el índice Nikkei perdió 73,33 puntos (0,58%), para ubicarse en 12.650,56 unidades, mientras que el general Topix subió 0,01 por ciento. Otro de los ingredientes negativos que afectaron al recinto bursátil japonés es la incertidumbre sobre el futuro político del primer ministro Yoshiro Mori, cuya dimisión podría estar cercana. Asimismo, hoy está previsto que el gobierno anuncie nuevas medidas para impulsar la economía, con el fin de devolver a los inversores parte de la confianza perdida. Por sectores las empresas de automóviles y los bancos treparon, en tanto que cayeron los supermercados, las firmas de Internet y las empresas de servicios energéticos.

BOLSA DE LONDRES


En Londres, el índice principal de la Bolsa, el FTSE 100, logró finalizar con un alza marginal de 0,2%, hasta situarse en los 6.003 puntos, pese a la fuerte caída experimentada por el NASDAQ estadounidense. El intermedio FTSE 250, por su parte, se contrajo 0,23%, para terminar en las 6.609 unidades. La apertura a la baja del panel neoyorquino arrastró al «footsie», que llegó a caer 20 puntos por la tarde, pero gracias al repunte de las telecomunicaciones, el recinto cambió de tendencia, cerrando en terreno ligeramente positivo. Así, el mantenimiento de los tipos de interés anunciado ayer por el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra quedó ensombrecido por los malos «vientos» que soplaban desde Estados Unidos. Lo mejor de la rueda pasó por el gigante de la telefonía móvil, Vodafone, y su rival, British Telecom, cuyos títulos avanzaron 4,5 y 10 peniques, respectivamente.

BOLSA DE SAN PABLO

El Bovespa había iniciado la rueda con un moderado tono alcista que llevó a que a media rueda el índice llegara a trepar algo más de 0,8%. Pero dos horas antes del cierre, las cosas se desmoronaron y las acciones luego de retroceder a 10.696,11 unidades (2,6% desde el máximo) cerraron en 16.244,88 puntos, mostrando una merma de 1,04%. Por la mañana se temía que las acusaciones de corrupción en el gobierno pudieran poner un freno a la suba, pero esto se disipo rápidamente. En cambio fueron creciendo los comentarios adversos ante las demoras que muestra la Argentina en lanzar un plan económico creíble. Claro que también recrudecieron los rumores sobre nuevos escándalos que se conocerían en la prensa este fin de semana. Lo peor, sin dudas, el real, que cerró en 2,051 por dólar, el punto más bajo en dos años (se aguarda que intervenga el Central).

BOLSA DE CHILE


Si fue una mala rueda, esto se debió más a que no fue buena, que a cualquier otra cosa. Es que con el IPSA cayendo apenas 0,01% para quedar en 102,44 puntos, lo más justo sería hablar de un día sin cambios. Demostrando que la apatía fue real, el volumen negociado cayó 25% a poco menos de u$s 14 millones. Sin noticias locales relevantes, y con un mercado externo de confusas señales, los locales se dedicaron al juego de arbitrar entre los papeles (de primera línea) que más habían caído en ruedas anteriores y los que más subieron. Ejemplo de esto fueron las subas de 1,4% en CTC y 1,5% en Embotelladora Andina, y la caída de 5,5% de Gener y 1,4% de Soquimich. Para no perder de vista, Colbun (el tercer generador de electricidad del país), del que el gobierno se desprendería de 38% que aún controla. El papel creció 3,4%.

BOLSA DE MEXICO

Las acciones aztecas parecen estar en uno de esos períodos que tienen cada tanto, en que se despegan del resto de los papeles del continente y amenazan con posicionarse como las de mejor resultado en América. Ayer, por ejemplo, luego de ganar 0,475 llevaron al IPC a 6.361,07 puntos, apenas 3 unidades debajo del máximo del día (claro que no hay que dejar de lado el hecho que el volumen retrocedió a u$s 138 millones). Lo que diferenció la rueda de ayer de las anteriores subas es que esta vez hubo un motivo para el optimismo: en lugar del incremento de 0,05% que se esperaba para los precios minoristas, el resultado de febrero fue una caída de 0,07%, la primera merma que registra el índice desde 1971. Dando idea que esto de por sí no es tan buena noticia, y que si se prolonga sería, incluso, negativa, el peso retrocedió a 9,65 por dólar.

Te puede interesar