La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) podría recuperar 140 millones de pesos al descubrir una supuesta estafa de los ex dueños de la empresa Petrolera San José vendida a fines de 1999 a Chevron-Texaco, en lo que sería, además, el mayor caso de evasión impositiva de los últimos años. En total, según el organismo que dirige Alberto Abad, por este caso se habrían evadido más de 300 millones de pesos, una cifra que superaría el total de fondos recuperados durante el año 2001 por la AFIP.
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El organismo recaudador había presentado la denuncia ante el juzgado del juez Marcelo Aguinsky, que a su vez ordenó 25 allanamientos en oficinas de esa petrolera y en los domicilios de sus directivos y asesores contables, en la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires y Neuquén. La investigación es por el supuesto delito de evasión fiscal agravada por unos 140 millones de pesos. Según la denuncia, varios directivos de la empresa vendida a la compañía norteamericana, habrían realizado operaciones para evadir impuestos a las Ganancias, a las Altas Rentas y sobre los Bienes Personales, sobre los 1.200 millones de dó-lares que recibieron por la venta de la compañía a la extranjera Chevron-Texaco.
Unos 136 agentes de la AFIP llevaron a cabo este megaoperativo que cuenta con apoyo de la Gendarmería Nacional e incluye una orden de detención para Ricardo Miyazono, ex directivo de la petrolera y -según el organismo recaudador-responsable por varias operaciones simuladas de donaciones y compraventa de acciones que llevaban su firma. Los otros domicilios que se allanaron, por orden del juez Marcelo Aguinsky, corresponden a los directivos Jorge Ferioli, Norberto Priu y Raquel Oddone de Ostry, en el marco de la causa que investiga la millonaria evasión. Asimismo, se informó que el resto de los allanamientos se realizan en las oficinas de las empresas Chevron-Texaco-San Jorge; Petrolera Argentina San Jorge SRL, Bolland y Cía. SA; Transalud y Lofirme.
Los allanamientos se realizaron en conjunto entre la Dirección de Planificación Penal Tributaria y Aduanera, que es una unidad especial creada recientemente por el titular de la AFIP, Alberto Abad, para investigar este tipo de delitos de evasión, y la UFITCO, una unidad de fiscales para combatir la evasión fiscal y el contrabando que está a cargo del fiscal Pedro González Valle. La denuncia la presentó la semana pasada la AFIP luego de una serie de investigaciones y cruzamiento de datos con información propia del organismo y otra resultante de inspecciones. Según explicaron los responsables del operativo, la maniobra de evasión fue con el dinero producto de la venta de San Jorge a la petrolera Chevron-Texaco.
El traspaso de la petrolera nacional San Jorge a la extranjera se realizó hace dos años y la nueva firma quedó constituida como Chevron-Texaco-San Jorge SRL.
Según la AFIP, la compra de San Jorge fue por un monto total de 1.200 millones de dólares y la realizó la compañía Chevron-Canadá Resources Ltd. Las operaciones de simulación llevadas a cabo por los directivos de San Jorge se hicieron con el fin de evadir impuestos y «fueron muy burdas, a juzgar por los montos que figuraban en los papeles», según fuentes de la AFIP.
Según se precisó, los actos de simulación se realizaron en operaciones de compraventa de acciones y también en el pago de honorarios disfrazados como donaciones y condonaciones de deudas, todas estas operaciones exentas de impuestos.
• Detenciones
En este marco es que se pide la detención de Ricardo Miyazono, que aparece como directivo de San Jorge y empleado de otra de sus compañías --Bo-lland (también petrolera)-, y sobre el que además pesa un pedido de quiebra. Los voceros de la AFIP creen que la empresa Chevron-Texaco no está involucrada en este millonario fraude.
Del operativo participó además, de acuerdo a lo indicado por las fuentes de la AFIP, el escuadrón Buenos Aires de Gendarmería, a cargo del comandante principal Oscar Rodolfo Aranda. Esta causa es una de las 253 que la AFIP inició este año y que representan en total una evasión de alrededor de 310 millones de pesos, monto que supera lo detectado en estos delitos durante todo el año pasado.
La compañía San Jorge no se dedica a la refinación y comercialización del crudo, sino a la exploración, producción y venta que, en su mayor parte, se destina a la exportación.