21 de noviembre 2006 - 00:00

Desbordan a Moreno los precios de carne y granos

El secretario de Comercio Interior insiste en extender el alcance de los controles: ahora aplicará los "precios de referencia" al trigo. Si fuera por el impacto de las medidas lanzadas la semana pasada, debería ya, cuando menos, reconsiderarlas: lo único que está logrando es que desaparezcan los mercados que pone bajo su órbita. Con los precios de la carne en Liniers ya sucede algo obvio en economía: se eluden controles y buena parte de las transacciones se hará directamente en el campo o en ferias del interior del país. Lo mismo pasa con el Mercado Central. En este caso, Moreno "sugirió" precios en niveles similares a los que hoy existen en la plaza. Pero con productos de alta estacionalidad, como verduras y frutas, su duración será efímera. Se preparan, asimismo, más medidas. Por lo pronto, dirigentes del sector confirmaron que "el paro es inevitable". Ayer, el maíz subió aquí y hasta en Chicago por el accionar del gobierno.

Desbordan a Moreno los precios de carne y granos
La lista con los precios indicativos de verduras que ayer el gobierno publicó en algunos diarios, luego de haber firmado la semana pasada un acuerdo con el Mercado Central para mantenerlos, serán respetados fácilmente. Sucede que tanto los valores sugeridos para venta mayorista como para minorista son muy similares a los que se consiguen en el mercado (ver cuadro). Las dudas están puestas ahora en cómo se mantendrán los valores con los cambios de estación o ante problemas climáticos (que modifican drásticamente los precios). Y además de controlar el Mercado Central, los grandes vendedores de hortalizas se preguntan qué hará el gobierno para combatir los cientos de depósitos clandestinos que proveen de verduras a más de la mitad del mercado sin pagar impuestos y sin controles, que crean una competencia difícil de enfrentar.

«En algunas verdulerías de Capital Federal los precios de las verduras que figuran en la lista oficial están por debajo de los indicados por el gobierno», dijo a este diario Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor. «Pero esto no se debe a que se respetan los acuerdos sino a que ya estaban a esos valores y a que 75% de los comercios donde se vende verdura se abastece de huertas y mercados marginales sin pasar por los controles del Mercado Central, por lo tanto se venden a precios inferiores», agregó.

Según los representantes de las asociaciones de consumidores, parece que los precios indicados por el gobierno se acomodan a los del mercado y no al revés. Por otro lado, son sólo las grandes cadenas de supermercados y comercios importantes los que tienen proveedores del Mercado Central. Pero el resto se nutre de un mercado marginal que tiene precios en promedio 30% inferiores.

Fuentes del Mercado Central coincidieron en que los hipermercados (que son los que más caro cobran las verduras en promedio) compran en ese centro y directamente en zonas de producción. Pero además, existen en el Gran Buenos Aires 8 mercados registrados y cientos de depósitos clandestinos que venden a los comercios más pequeños y abastecen a la venta callejera.

  • Tranquilidad

  • «El clima después del acuerdo en el Mercado Central es de gran tranquilidad. Esto quiere decir que los precios que el gobierno sugirió son cercanos a los que se vende. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los productos incluidos en el acuerdo son de cosecha vieja, es decir que ya están en cámara», explicó a este diario un operador del mercado: «Es por eso que en duraznos, ciruela o cerezas no se acuerdan precios. Por la estacionalidad, recién empiezan a venderse y por lo tanto son valores muy altos a los que no puede ponerse un techo», dicen en el Mercado Central.

    También hay que tener en cuenta que para cada fruta o verdura puede haber 30 precios según la calidad. El gobierno indicó que los alimentos acordados son de «calidad comercial», pero según los operadores hay precios de productos mejores que los duplican. En tomates, hay 55 precios diferentes en el Mercado Central que van desde $ 0,60 hasta $ 2,47, según los valores de ayer.

    El único punto en el que todavía no hay claridad es en cómo se ajustarán los precios cuando se produzcan problemas climáticos (como en Tucumán donde una fuerte lluvia perjudicó el precio de la papa o el granizo que impidió la llegada de camiones con lechuga a Tapiales), o cuando a partir de enero vuelva a cosecharse manzana o papa.

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