13 de junio 2003 - 00:00

Destraba EEUU exportación por u$s 400 millones sin aranceles

Estados Unidos y la Argentina negociarán hoy la apertura del mercado norteamericano para 12 productos nacionales que podrán ingresar sin aranceles en ese mercado. Se trata de bienes en los que los productores argentinos son competitivos a nivel mundial y que permitirían aumentar las exportaciones en más de u$s 400 millones. En la lista figuran el jugo de limón (el que más importancia tendría), el dulce de leche, ferroaleaciones, quesos duros y rodamientos, entre otros. Estos productos se suman a otros 57 que ya tienen este beneficio, otorgado en 2002 por el gobierno de George W. Bush para ayudar a la Argentina a salir de la crisis económica. Las negociaciones serán protagonizadas hoy por el vicecanciller Martín Redrado y el negociador norteamericano Peter Allgeier, en una reunión aparte de la minicumbre continental en Wye River, Maryland. Hasta allí viajaron los ministros de Comercio Exterior de los países más importantes de América, especialmente citados por el representante comercial de EE.UU., Robert Zoellick. Bush quiere relanzar el ALCA y demostrar que América latina vuelve a estar en un lugar importante en su agenda. Para el Mercosur, será el debut de la fórmula 4+1, por la cual los miembros del bloque negocian acuerdos comerciales con otros países como una unidad, como anunciaron el miércoles Kirchner y Lula Da Silva.

El gobierno de Estados Unidos definiría hoy la apertura de diferentes mercados de ese país para 12 productos argentinos que podrían ingresar sin pagar aranceles, entre ellos el jugo de limón, y que se sumarían a otros 57 bienes que ya tienen este beneficio. Esta alternativa, que le permitiría a la Argentina aumentar en más de 400 millones de dólares las exportaciones locales a EE.UU., será discutida hoy por el vicecanciller argentino Martín Redrado y el principal negociador norteamericano Peter Allgeier en una reunión aparte y fuera de agenda dentro de la minicumbre de ministros de comercio exterior de algunos países aspirantes a integrar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que comenzó anoche en Wye River, Maryland.

Esta reunión fue organizada especialmente por el gobierno de EE.UU. para demostrar que hay un interés cierto por volver a poner a América latina, en un lugar importante dentro de la agenda del presidente George W. Bush luego del conflicto con Irak. La idea es ratificar la agenda del proceso de integración comercial del ALCA, comenzando por la confirmación del fin de las negociaciones para 2005, fecha que había sido discutida últimamente por varios países, entre ellos Brasil.

Del encuentro de Wye River, un búnker a 50 kilómetros de Washington, participarán, además de la Argentina, los responsables del comercio exterior de países como EE.UU., Canadá, México, Perú, Chile, Brasil, Costa Rica y Colombia. La Argentina estará representada, además de por Martín Redrado, por el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Para los dos funcionarios será su debut como negociadores de la política comercial exterior de la Argentina dentro del gobierno de Néstor Kirchner. Por Estados Unidos estará presente el representante comercial de ese país, Robert Zoellick, quien, asimismo, es el responsable de organizar el evento.

En Wye River se dará también la presentación internacional oficial de la fórmula «4+1» del Mercosur, como mecanismo de negociación de acuerdos de libre comercio con terceros países. En este caso, la Argentina y Brasil ratificarán que cualquier acuerdo con Estados Unidos y otro Estado deberá contar con la aprobación de los cuatro miembros del bloque que, además, integran Uruguay y Paraguay, con lo que no podrá haber tratados de libre comercio individuales. Esta fórmula, bendecida por Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva el miércoles en la cumbre de Brasilia, aleja casi definitivamente a países como Chile y Perú del Mercosur como socios plenos y a la posibilidad de que la Argentina acuerde un tratado de libre comercio con EE.UU. Lo que sí conseguiría la Argentina, en esta etapa de las relaciones bilaterales con Estados Unidos, es la continuidad de la política de apertura comercial de productos puntuales para mercados concretos. Hasta ahora, y desde febrero de 2001, la Argentina logró que el gobierno de Bush abriera sus mercados para 57 productos concretos en los que el país es competitivo a nivel mundial. Entre otros bienes, se encuentran los cueros en casi todas sus variantes, el maní y derivados, el maíz piscingallo (pochoclo), algunas carnes, joyas y frutas procesadas. Todos estos productos ingresan ahora en Estados Unidos sin aranceles bajo el paraguas del tratamiento de la Argentina como Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), un status que el país tuvo entre 1991 y 1998 y que fue suspendido por la demora en la Argentina de tratar una nueva ley de patentes. En febrero de 2001, el gobierno de Bush volvió a colocar al país en el status de SGP, pero como ayuda por la crisis económica terminal de la posdevaluación.

La Argentina buscará hoy, en las negociaciones entre Redrado y Allgeier, la posibilidad de sumar al listado de productos que ya ingresan sin aranceles en el mercado norteamericano, al jugo de limón (que permitiría ingresar en EE.UU. exportaciones por u$s 200 millones anuales), el dulce de leche, quesos duros, rodamientos y ferroaleaciones.

Fuera de este acuerdo para sectores puntuales, la Argentina y Brasil mostrarán hoy en Wye River una posición cerrada ante el ALCA en el tema subsidios agrícolas. Los dos principales miembros del Mercosur afirmarán que no aceptan avanzar en este proceso de integración si Estados Unidos insiste en derivar el tratamiento de los subsidios agrícolas fuera del bloque y como un tema global en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

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