Deuda: advierten que quita muy agresiva no es la solución

Economía

El impacto del coronavirus alteró la economía mundial y, lógicamente, también la local. A raíz de ello, las prioridades en la agenda del Gobierno se modificaron y es por eso que desde Consultatio se preguntaron si “realmente vale la pena continuar por el camino de la reestructuración en un mundo tan complejo”. “Nuestra posición es que el default trae beneficios de corto plazo muy marginales, no resuelve ninguno de los problemas centrales que hoy tiene Argentina y agrega otros que hoy no están en la agenda”, se señaló.

“La conferencia del ministro Martín Guzmán del viernes por la tarde, donde explicó los lineamientos de la sostenibilidad de la deuda, parecería ser una señal de que la agenda se mantiene. Sin embargo, si el deterioro del contexto externo se sigue profundizando, las presiones políticas e internas del Gobierno para abandonar el camino de la reestructuración podrían intensificarse”, sostuvo Consultatio. “Por esto, esperamos que el Gobierno evite sucumbir ante la tentadora excusa de ‘el mundo se nos cayó encima’ y mantenga la agenda planteada inicialmente por Guzmán. Si finalmente se opta por el camino correcto, de todos modos, creemos que es necesario un golpe de timón en la estrategia oficial”.

Es que, según la consultora, la estrategia con la que encaró el Gobierno el problema de la deuda tiene en su raíz un error de diagnóstico: “Argentina no tiene un problema de solvencia y, por ende, una quita muy agresiva (o, en un extremo, un default) no es la solución. Argentina tiene un problema de liquidez, que profundiza otros problemas de base como el desequilibrio fiscal, la elevada inflación, el estancamiento económico y una incapacidad de generar dólares genuinos”. Es por eso que, tal como remarcó, “ya sea patear el tablero y declarar el default, o continuar con las negociaciones con la misma postura no sólo no soluciona los verdaderos problemas, sino que los profundiza”. Para asentarlo de modo más gráfico, para Consultatio, “el remedio puede ser peor que la enfermedad”.

En una coyuntura global y local compleja, los precios de los bonos argentinos siguen marcando mínimos y, “con paridades en torno al 25%, ya prácticamente descuentan un evento de default”. “Esta corrección de mercado cuenta con una explicación clara y razonable: el valor de cualquier oferta de canje que el Gobierno pueda de hacer cayó sensiblemente junto con el desmejoramiento global”, analizó Consultatio.

Según el informe, hay dos factores que explican esta caída. “Por un lado, la ‘exit yield’ a la que se deberían descontar los nuevos bonos subió sensiblemente. Para graficar este punto, se puede mencionar que el índice EMBI, que tenía un rendimiento de 4,8% en dólares el 20 de febrero, subió hasta un 8,7% al cierre del jueves. Esto quiere decir que, si antes pensábamos en una ‘exit yield’ de 10% para valuar los nuevos instrumentos, hoy deberíamos estar más cerca del 15”, remarcó Consultatio.

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