29 de abril 2004 - 00:00

Deuda: carta de ahorristas locales a Krueger

John Dodsworth
John Dodsworth
«Discuten con los bonistas del Comité Global de Nueva York, pero a nosotros no nos tienen en cuenta», explicaron los bonistas en el encuentro que se desarrolló ayer a partir de las 17 en el Banco Central y que se prolongó por una hora

El representante permanente en la Argentina del FMI, John Dodsworth, aseguró ayer que la oferta de bonos que prepara el gobierno argentino para reestructurar la deuda «deberá ser lo suficientemente variada como para contemplar los intereses de los grandes inversores y de los pequeños ahorristas».

El funcionario del organismo recibió ayer a un grupo de bonistas locales agrupados en la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD). Se trató de un encuentro inédito, ya que es la primera vez que el organismo recibe a representantes de acreedores locales desde que se inició el proceso de renegociación.

Los inversores le entregaron al funcionario del FMI una carta dirigida a la número uno del organismo, Anne Krueger. En la misiva manifiestan sentirse «discriminados» por el equipo económico. «Discuten con los bonistas del Comité Global de Nueva York, pero a nosotros no nos tienen en cuenta», explicaron los bonistas en el encuentro que se desarrolló ayer a partir de las 17 en el Banco Central y que se prolongó por una hora.

Dodsworth explicó que el Fondo no quiere «intervenir directamente» en la negociación, aunque reconoció que la atención está puesta en que el gobierno «cumpla estrictamente el cronograma establecido en la última revisión».
Allí se estableció que la oferta se conocerá en junio y que el proceso debería estar culminado en agosto. Claro que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, tuvo que salir a aclarar que podría haber demoras debido al tiempo que llevará a los organismos regulatorios alrededor del mundo (Japón, Francfort, Nueva York, Buenos Aires, etc.) la aprobación de la oferta.

• Prioridad

En la reunión junto a Dodsworth estuvo Luis Cubbedu, otro hombre del Fondo en el país. Y por los bonistas locales participaron Angélica Bergonzi, Horacio Vázquez y Eduardo de la Fuente, los principales referentes de ADAPD.

«La prioridad es que la Argentina negocie de buena fe»
, explicaron los funcionarios del FMI. «No podemos decir que haya mala fe, pero sí que los tiempos se alargan permanentemente», contestó Bergonzi.

Los ahorristas locales aprovecharon para reiterar la propuesta que le presentaron a Nielsen en la reunión mantenida el 25 de marzo pasado: consiste en un bono perpetuo (no paga capital, pero sí intereses todos los años) y la posibilidad de que los títulos puedan aplicarse al pago de bienes o de impuestos. Además, no admiten quitas de capital. También piden que se reconozcan aunque sea parcialmente los intereses vencidos a través de un pago en efectivo (cash) como oferta para tentar a mayor cantidad de ahorristas.

Dodsworth reconoció que una de las claves del proceso será conseguir «el mayor porcentaje de aprobación posible» entre los acreedores. Pero también reconoció que el objetivo del gobierno sería llegar a 66%, lo que en la comunidad internacional es considerado como un porcentaje insuficiente.


ADAPD está en conversaciones con el Comité Global de acreedores, que representa a los principales bonistas del exterior, pero por el momento no habrá una fusión sino «colaboración técnica».

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