5 de julio 2001 - 00:00

Diálogo en Mercosur

(El periodista dialoga con Horacio Chighizola, el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. Chighizola explicó el funcionamiento de la nueva oficina de representación comercial de la Argentina, que acaba de estrenarse en su área a cargo de Alfredo Chiaradía, y también evaluó la situación actual de la Argentina en términos de comercio exterior. Hubo varias definiciones importantes en el diálogo, entre ellas que en el próximo semestre podrían estar formuladas la coordinación macroeconómica de los países del Mercosur.)

PERIODISTA: Ustedes han creado una estructura especial para la negociación comercial. ¿En qué consiste?

Horacio Chighizola
: Se creó una estructura con rango de secretaría, que dependerá funcionalmente de la secretaría que yo desempeño, que estará destinada a la representación comercial en las negociaciones bilaterales y multilaterales en las que interviene el país. Es una forma de desconcentrar funciones que va a mejorar mucho la calidad de los que hacemos. La hemos denominado Oficina del Representante de Comercio Exterior, tiene alguna similitud con el representante de comercio de los Estados Unidos como figura, aunque no registre la dependencia tan directa con el Congreso que existe allá, aunque la Cancillería tiene una vinculación política cotidiana con las Cámaras. Está a cargo de Alfredo Chiaradía, que fue hasta ahora el embajador en Japón y que tiene sobrada experiencia en negociaciones comerciales internacionales en las que ha sido exitoso.

P.: ¿Cómo se conforma la balanza comercial con los principales mercados de la Argentina?


H.Ch.:
Vamos precisamente al caso del mercado norteamericano y me refiero ahora al NAFTA, no sólo a los Estados Unidos. Allí importamos más de lo que exportamos. Distinto del Mercosur, donde somos superavitarios en volumen. Nuestro principal cliente es Brasil pero si separamos lo que vendemos en el rubro agrícola y el rubro energía, somos deficitarios en manufacturas. Pero en divisas cobramos más de lo que pagamos. Lo mismo nos pasa con Chile, con el que tenemos un gran superávit. No caben dudas de que el sector más dinámico de la economía argentina actual es el externo.

P.: Sin embargo, no existe una imagen de la Argentina como país exportador. Más aún, no parece haber una idea demasiado clara, a nivel de opinión pública al menos, acerca de cuál es la apuesta exportadora que debería hacer el país.


H.Ch.:
Es posible que haya perspectivas muy interesantes pero que no tienen publicidad. La del sector servicios es una de ellas. Por otra parte, es posible que estemos poniendo un esfuerzo muy importante de manera que tal vez no es la más racional. Hemos recibido, por ejemplo, una industria muy distorsionada. Un ejemplo es el de la industria automotriz y esto no lo pueden negar ni los propios fabricantes de automotores, en el sentido de que se han instalado terminales con industrias satélites proveedoras de autopartes, que una vez que se generó el mercado es razonable que lo hayan hecho. Pero han tenido un tratamiento diferencial respecto del resto de la economía y tampoco se les puede sacar el banquito o la escalera para que se caigan de golpe. Pero tienen que tener una salida paulatina en aquellas productividades distorsionadas que hemos logrado. Que nadie tire la primera piedra: también la Argentina estuvo en una campaña de subsidios que duró más de 10 años para algunos sectores de la industria. Así como hay sectores, por los que usted me preguntaba, que prometen un gran destino.

P.: Señale otro.

H.Ch.: El de manufacturas de origen agropecuario, por ejemplo, que son industria siempre y cuando no vendamos bolsas de yerba, por decir un caso, que se fraccionen en otro lado. Los vinos tuvieron una transformación significativa pero no ofrecen el volumen que ofrece, por ejemplo, la industria automotriz. Aunque mejorando marginalmente cada una, la suma de esos valores agregados va a dar un valor absoluto muy interesante. De cualquier manera, en términos de apertura de mercado la Argentina tiene una economía semicerrada. Si se toma la balanza comercial sobre el PBI, ese ratio, en la Argentina da 16%, que es muy bajo.

P.: En la cumbre de Asunción se volvió a hablar de la coordinación de políticas macroeconómicas con los demás socios del Mercosur. ¿Qué plazos tiene ese proceso?


H.Ch.:
El Mercosur tiene un problema de credibilidad que es evidente y por eso hablamos de un relanzamiento. Para superar ese problema debe hacerse una negociación rápida, muy rápida. La coordinación de políticas macroeconómicas es una especie de foto que todos testimoniamos y que registra la convergencia de variables entre países. Ese proceso debería estar muy claramente definido para el segundo semestre del año.

Dejá tu comentario

Te puede interesar