16 de julio 2001 - 00:00

Dicen que reservas alcanzan para resistir tres tequilas

Dicen que reservas alcanzan para resistir tres tequilas
El sistema financiero argentino tiene la solidez suficiente como para afrontar tres tequilas: las reservas líquidas del Banco Central ascienden a u$s 20.000 millones, que equivalen al doble de los depósitos en plazo fijo en pesos y a 100 por ciento de toda la base monetaria (la cantidad de dinero físico emitido por el Banco Central). Pero, además, la liquidez total del sistema financiero supera los $ 30.000 millones y eso permite hacer frente a una eventual caída muy fuerte de los depósitos.

Así se desprende de un informe de Fundación Capital. De acuerdo con la entidad, hay 7 razones por las cuales los argentinos no deberían temer ni una corrida cambiaria, ni una fuga de depósitos, ni que la Argentina entre en default.

1) Las reservas totales del BCRA ascienden a u$s 20.000 millones:
esa cifra equivale al doble de los depósitos a plazos fijos en pesos. De lo que hace a dinero en pesos ésta es la única variable que puede jugar en una corrida. Porque lo que es dinero en cuenta corriente, caja de ahorro o circulante, es todo transaccional que se van en pagos de impuestos, servicios, etc. que se realizan en pesos.

2) El total de las reservas en dólares del BCRA equivale a 100% de la base monetaria
, es decir, el dinero emitido por la entidad central.

3) Las reservas son suficientes:
si de golpe toda la gente corriera a cambiar su dinero, tanto en caja de ahorro como circulante, cuenta corriente o plazos fijos, también habría reservas en dólares como enfrentar 50% de esta demanda de dólares. En total, todo el dinero en pesos asciende a 40.000 millones. Este ratio de 50% es un ratio híper elevado con respecto a cualquier otra economía del mundo.

4) También se puede hacer frente a una corrida total:
si los 40.000 millones de pesos que existen en la economía se quieren transformar todos en dólares a la vez, la estrategia podría ser usar los u$s 20.000 millones de reservas para darle a la gente y los restantes 20.000 millones de pesos se transforman en depósitos en dólares. Esto sería posible siempre que no haya a la vez fuga de depósitos.

5) Una fuga de depósitos no es tan fácil:
la liquidez del sistema financiero es muy alta, supera los $ 30.000 millones (tomando encajes, seguro de liquidez que los bancos tienen contratados con bancos del extranjero). Ese porcentaje equivale a 35% de los depósitos totales, tanto en pesos como en dólares.

6)
Cuando ocurrió el efecto tequila en 1995, donde se perdió 20% de los depósitos, existían en la Argentina más de 200 bancos y no había seguro de depósitos. Hoy existen sólo 100 entidades y seguros de depósitos de hasta $ 30.000, con lo cual si se repitiera una situación similar al tequila, la pérdida de depósitos sólo llegaría a 8%, es decir, unos $ 7.000 millones. Por eso se podría afrontar un golpe tres veces superior al tequila.

7) Las necesidades de financiamiento hasta fin de año están cubiertas:
con el megacanje, el blindaje, el cumplimiento de las metas con el FMI y la concreción del minicanje que se está definiendo para los vencimientos de las LETES de este año, las necesidades de financiamiento del sector público están más que cubiertas.

Pero, según explicó Carlos Pérez, «si bien la pata financiera, fiscal y los depósitos están muy bien, lo que no está bien es la pata política y eso explica el riesgo-país en 1.600 puntos». Es justamente este último punto lo que podría llevar a que la situación del país se agrave y se conjuguen a la vez corridas cambiarias con retiro de depósitos superior a los $ 30.000 millones: «La flaqueza política en lo que concierne a este poder político sumamente repartido inconsistente con la ejecutividad que requiere la economía puede complicar la economía», explica Carlos Pérez.

En este sentido, el informe de Fundación Capital advierte que si el gobierno no aplica un ajuste en el gasto público, la cesación de pagos es un camino inevitable y las consecuencias de esta decisión serían nefastas para la realidad económica y social de la Argentina.

Déficit cero

La entidad advierte que el déficit cero que lanzó el gobierno «no fue una opción elegida libremente, sino el reconocimiento de la restricción financiera que enfrenta el Estado». Aunque tardíamente, «el gobierno ha acertado el diagnóstico: no existe crédito voluntario internacional ni local para el Estado argentino», explica.

«Al igual que en 1989, cuando la demanda de dinero era nula y la oferta excedente disparó la hiperinflación, ahora cualquier oferta excedente de bonos, por mínima que sea, dispara el riesgo-país a niveles estratosféricos, elevando el riesgo de default», consideró el informe. En este sentido, Carlos Pérez dijo que se necesita una ley de convertibilidad fiscal que prohíba emitir deuda. Pero que esta ley sea válida tanto para la Nación como para las provincias, «esto es la covertibilidad fiscal pero en formato de ley convenio, donde también se incluyan a las provincias», explicó el economista.

Para que la «convertibilidad fiscal sea creíble, el déficit cero debe ser más equitativo y más abarcativo, incluir también a las provincias y contar con apoyo legislativo explícito», remarcó la Fundación.

«De no mediar el ajuste del gasto público, la cesación de pagos sería inevitable y las consecuencias nefastas», advirtió la entidad, y luego se refirió a los casos de default de Chile, en 1982, Suecia, en 1993 y Rusia, en 1998.

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