28 de noviembre 2012 - 11:34

Dilma pidió "superar todo tipo de trabas" para agilizar el comercio con Argentina

Dilma Rousseff.
Dilma Rousseff.
La Presidente Cristina de Kirchner se comprometió a agilizar las "políticas de consulta" dentro del Gobierno para resolver diferendos con Brasil, luego de que su colega del vecino país, Dilma Rousseff, pidiera "superar todo tipo de trabas" al comercio bilateral.

Ambas mandatarias encabezaron el acto de clausura de la 18va Conferencia Industrial Argentina, en la localidad bonaerense de Los Cardales, donde subrayaron la importancia de que ambos países se integren para consolidarse como la "quinta economía mundial".
Rousseff llamó a dejar atrás los "desequilibrios comerciales" entre Argentina y Brasil para "trabajar con una mentalidad de negocios verdaderamente binacional", y así poder construir una "nueva industria regional".

Minutos después del discurso de Rousseff, Cristina prometió aceitar los mecanismos de comercio bilateral, y al respecto dijo que instruyó a sus funcionarios para agilizar el papeleo y las "políticas de consulta" dentro del Gobierno, para que no sean "burocráticas".

Como invitada estelar del evento del cierre de la Asamblea Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), organizada bajo el lema "Argentina y Brasil: integración y desarrollo o el riesgo de la primarización", Dilma insistió en la necesidad de fomentar una "relación comercial productiva".

"La integración depende de nosotros, de nuestra predisposición para superar todos los obstáculos y desafíos que se interponen en nuestro camino de integración", remarcó la jefa de Estado brasileña, que llegó a la Argentina acompañada por integrantes de su gabinete.

Uno de ellos, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, mantuvo este miércoles en Los Cardales una reunión bilateral con su colega argentino Julio De Vido (Planificación Federal), para dialogar sobre inversiones en centrales energéticas nacionales.

Previamente, Pimentel se había entrevistado con la ministra de Industria, Débora Giorgi, en la noche del martes, en busca de avanzar en las políticas de integración de la industria automotriz de un lado y del otro de la frontera.

En su discurso, Rousseff dejó en claro que las trabas a las importaciones que dispuso la Casa Rosada en un intento por proteger las industrias emergentes en el país, según palabras del canciller Héctor Timerman, continúan generando malestar en Brasil.

Así lo manifestó incluso el titular de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) del vecino país, Robson Braga de Andrade, al exponer durante el acto de apertura de la conferencia el martes.

En este contexto, pidió "cambiar la escalada de controles de importaciones y otros obstáculos al comercio a través de la profundización del diálogo institucional y de la cooperación", a grandes rasgos, una propuesta similar a la que planteó Rousseff, donde incluso se reunión con Cristina antes de pronunciar su discurso.

"Sin duda alguna debemos superar los desequilibrios comerciales entre ambos países", expresó la mandataria brasileña y agregó: "Para nuestra integración, tenemos que construir un verdadero canal de crédito".

También abogó por dejar de lado "rivalidades personales" para que ambos países puedan asumir un "papel de protagonismo" frente al mundo, mediante una "relación comercial productiva, en la que las inversiones recíprocas serán cada vez más decisivas" y sobre todo complementarias en áreas estratégicas, por ejemplo, en el sector de la industria pesada.

Con la presentación de Rousseff y Cristina, la asamblea de la UIA se transformó en una cumbre bilateral con la participación de funcionarios y empresarios de ambos países: "Este encuentro tiene que ser el primero de muchos que se deben seguir sucediendo", enfatizó la presidenta argentina.

Asimismo, Cristina planteó que la integración regional es una "necesidad" y al mismo tiempo un "mecanismo de defensa" que deben construir ambos países para hacer frente a la crisis mundial.

"Esta integración ya no es un deseo, un reclamo, es una necesidad que tenemos y que debemos ampliar a toda la región, los tiempos urgen y la historia no nos va a perdonar si nos demoramos o si nos equivocamos", afirmó.

"La integración es un mecanismo de defensa que tenemos que construir Argentina y Brasil, para que no nos alcance este drama y esta tragedia que envuelve a otras sociedades", debido a una "etapa de crisis sin precedentes en el mundo", agregó la jefa de Estado, en la sala de convenciones Le Dome del hotel de la cadena Sofitel en Los Cardales.

Cristina sostuvo que la Argentina y Brasil se han convertido en "una familia", que tiene sus "problemas", pero también un potencial enorme para convertirse juntos en la "locomotora" que impulse el "despegue definitivo" de la región en un contexto de crisis financiera global.

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