El mundo debe adaptarse a China e India, dos potencias asiáticas en ascenso, y no tiene que imponer aranceles para protegerse, dijo un funcionario del Banco Mundial.
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Las restricciones comerciales como los aranceles temporarios que impuso Estados Unidos sobre los textiles chinos son formas de protección antiguas, dijo Peter Stephens, gerente regional de comunicaciones del Banco Mundial para el Este de Asia y la Región del Pacífico.
"El mundo aún ve a China como una cuestión que debe ser dirigida", dijo en una reunión informativa en Singapur.
"Tratar de dirigir la economía de mayor crecimiento en todo el mundo y el país con la mayor población mundial es absurdo, es un delirio", dijo.
Estos comentarios llegan un día después de que el director del Banco Mundial para China, David Dollar, dijera que la política cambiaria de Pekín que mantiene al yuan atado en un rango de 8,276-8,28 por dólar es una "opción legítima" y no una manipulación de la moneda china.
El Banco Mundial ha dicho que las exportaciones de China han crecido a un ritmo anual del 20 al 30 por ciento, bastante más que las tasas de incremento del comercio mundial, de 6 a 8 por ciento.
La ropa y los textiles fueron los principales factores que permitieron el cambio en el saldo comercial de China, a un superávit de 21.000 millones de dólares en los cuatro primeros meses del 2005, desde un déficit de 11.000 millones de dólares en el mismo período del año pasado.
"De cara al crecimiento de las exportaciones, imponer aranceles y restricciones sobre el comercio es la peor respuesta", dijo Stephens. "Es injusto y es una mala política".
Stephens dijo que los aranceles podrían debilitar las importaciones de textiles chinos, pero sólo llevarían los empleos a otras partes de Asia, como Camboya y Vietnam, o a otras regiones como América latina y Africa.
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