14 de noviembre 2003 - 00:00

Dólar sube más en Brasil y perjudica a la Argentina

Dólar sube más en Brasil y perjudica a la Argentina
Una notoria caída ha registrado la paridad entre el peso y el real brasileño en lo que va del mes, acumulando ya una devaluación cercana a 3 por ciento a favor de Brasil.

Ayer el dólar subió 1,30% en Brasil dejando la cotización en 2,94 reales por cada dólar. Mientras que en la Argentina el peso se depreció 0,35% al finalizar en 2,88 pesos por dólar.

De modo que la paridad entre ambas divisas se ubica en 0,979 de peso por cada real, cuando a comienzos de noviembre superaba el valor de un peso.


Se observa que esta especie de convertibilidad entre el peso y el real se ubicó entre junio y agosto en torno de $ 0,96 y $ 0,98, mientras que entre fines de agosto y fin de octubre deambuló entre $ 0,98 y $ 1,01. Claramente a comienzos de año, con la excepción de febrero y marzo, a mediados de abril empezó una recuperación de la paridad que llegó a ubicarse por debajo de los $ 0,85, lo cual, seguramente, explica parte del aumento de las importaciones brasileñas y el déficit del balance comercial de la Argentina para con su principal socio en el Mercosur.

Los operadores del mercado cambiario paulista explicaron que la apreciación de la divisa estadounidense, la mayor registrada en un solo día desde el pasado 1 de agosto, fue consecuencia de la presión compradora de los bancos.

Por un lado, ocurre que los bancos están comprando dólares porque especulan con que el gobierno dejará de renovar la deuda que se ajusta por el tipo de cambio, hasta fin de año. Por ejemplo, ayer, el Banco Central de Brasil rescató un vencimiento integro de 406 millones de dólares. Este año restan aún dos vencimientos significativos: el 1 de diciembre vencen u$s 2.257 millones; y el 18 de diciembre, otros u$s 1.240 millones.

Esta deuda indexada por el dólar es utilizada precisamente por bancos y empresas como un sustituto de la divisa estadounidense. Estos bonos fueron colocados durante el final del mandato de
Fernando Henrique Cardoso cuando la incertidumbre electoral llevó a la cotización del dólar físico a cerca de 4 reales ante la abrupta salida de capitales.

Con la mejora de los indicadores macroeconómicos y financieros, el gobierno de
Lula Da Silva inició una estrategia de cancelación de esta deuda indexada por el dólar (que llegó a representar casi 35% del total de la deuda pública) para reducir la exposición de las cuentas fiscales a las variaciones de la divisa americana.

Ante una menor oferta de estos bonos indexados por el dólar, los bancos procuran posicionarse en dólares físicos en reemplazo de estos títulos públicos.

Además, las empresas salen a buscar también dólares físicos para tener cobertura (hedge) contra los fondos que están captando en el exterior.

Sin embargo, hay otro factor que está presionando y que presionará aún más en los próximos meses, y son los vencimientos de deuda externa privada que en 2004 suman cerca de 36.000 millones de dólares. Este monto equivale a más de 13.000 millones de dólares de la deuda vencida este año. Es decir, que las necesidades de financiamiento externo del sector privado aumentan 58% el próximo año.


Hay que tener en cuenta que el aumento de los vencimientos se debe a las mayores captaciones externas realizadas por empresas y bancos brasileños en 2003. Pero la clave pasa porque estas captaciones de fondos externos son de corto plazo y fueron hechas para aprovechar el diferencial entre las tasas de interés externas y locales (arbitraje). Lo que hicieron fue tomar dólares a tasas de 6% a 8% anual para colocar en reales a rendimientos superiores a 30% anual.

El problema es que el diferencial se ha reducido por la estrategia del Banco Central brasileño de baja de tasas, y los bancos y las empresas deben ir al mercado cambiario local para adquirir los dólares para cancelar sus préstamos externos. Esto será otro factor que presionará la cotización del dólar en Brasil de ahora en más.

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