24 de marzo 2003 - 00:00

Duhalde no quiere firmar compensación

Se sigue demorando el cumplimiento del miniacuerdo con el Fondo. Eduardo Duhalde es reticente a sacar la compensación a los bancos dentro del decreto para liberar los depósitos.

Milán, Italia (enviado especial).- El presidente Eduardo Duhalde se niega a firmar el decreto que permite abrir el «corralón». La reticencia del primer mandatario radica en que la medida también incluye la compensación a los bancos por el desfase de la pesificación asimétrica en los balances de las entidades.

El equipo económico esta semana apurará las medidas para reformar el sistema bancario: en reunión de directorio del Banco Central este jueves, se decidirá el cambio de normas clave para las entidades financieras que apuntarán a mejorar las condiciones de acceso al crédito para las empresas.
Al mismo tiempo, el gobierno determinará el alcance de la liberación anticipada del «corralón».

El jueves se definirán normas más flexibles para el previsionamiento de los créditos otorgados al sector privado. En esa dirección apuntó el BCRA al reducir el último viernes los encajes bancarios (ver aparte).

Asimismo, también habrá nuevas normas para la valuación de títulos públicos hoy en default
. Para el 15 de mayo, fecha de la segunda revisión prevista del miniacuerdo firmado con el FMI, será clave la definición de las nuevas exigencias de capital a requerirse a los bancos para operar.

Los temas arriba mencionados fueron de conversación permanente tanto por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, como por la cúpula del Banco Central, Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, presentes en esta ciudad desde el sábado para participar de la cumbre anual del BID.

• Beneficio

Más allá de estas definiciones, hay que resaltar el inesperado beneficio para ahorristas que aún tienen dinero reprogramado. Con el decreto a la firma de Duhalde, están obteniendo por cada dólar depositado $ 1,40 más el CER (más 2% anual de interés). Esto da en total cerca de 2 pesos por cada dólar.

A ello se suma el bono por la diferencia con el valor actual del dólar a tres pesos. Como ese BODEN a entregar vale hoy en mercados 45% aproximadamente, el ahorrista recuperaría 2,45 pesos por cada dólar que tenía en plazo fijo. Con el dólar a 3 pesos, es recuperar 80% de lo originalmente colocado en un banco antes del «corralito».

Es obtener nuevamente 80% de los dólares. Ni en las mejores estimaciones del líder de ahorristas, Nito Artaza se esperaba llegar a esta situación, que incluso puede mejorar en la medida en que siga bajando el dólar
. La pregunta en cuestión entre especialistas presentes aquí en el BID es: ¿por qué tantos beneficios a ahorristas y no a tenedores de bonos en default?

Hay que considerar que por cada nuevo bono que emite el país se reduce la capacidad de pago de los viejos bonos. Otros perdedores son, además de contribuyentes por futuros pagos de ese BODEN, los ahorristas que en ofertas anteriores del gobierno se apuraron para obtener BODEN por el total depositado originalmente o bien haber comprado un auto o una casa.

Quienes están a la espera de un amparo de la Justicia para recuperar los dólares originales, aceptarán la oferta del gobierno ya que -aun cuando sean favorecidos por un juez- de hecho un abogado les cobra un buen porcentaje de lo cobrado.
La ganancia de quedarse a la espera del amparo es muy poca entonces y el riesgo grande de que no sea aprobado nunca.

Básicamente, el decreto con la apertura del «corralón» ya está terminado, aunque desde Economía destacan que hay resistencia política para su puesta en marcha. La razón: incluye el mismo la compensación a bancos por la pesificación asimétrica dispuesta por Eduardo Duhalde apenas asumió en enero de 2002
. Así lo señaló el ministro Lavagna en diálogo con periodistas el sábado.

Para la puesta en marcha de los bancos, se necesita encuadrar sus balances. De hecho el Banco Central ya pidió la situación de cada una de las entidades que operan al 31 de diciembre de 2002.

Todo esto estaba contemplado en el miniacuerdo firmado con el Fondo Monetario en enero y de vigencia hasta agosto. Por eso es que para que se avance con esta serie de reformas, es necesario que el gobierno concrete la demorada compensación que debe darles a los bancos por haber dispuesto que créditos se paguen 1 a 1 (activos de bancos) y los depósitos (pasivo) a $ 1,40 más el CER (hay que sumar además la compensación por amparos).

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