Dos discusiones se abrieron ayer por la mañana, durante la reunión del equipo económico con banqueros. La primera la protagonizaron el titular del Banco Nación, Enrique Olivera, y el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov. Olivera propuso que se le aplique un impuesto extraordinario a las empresas privatizadas, de manera tal que se pueda con esa contribución respaldar el bono que se ofrecerá para compensar a los bancos por la pesificación. Remes Lenicov lo dejó hablar pero, al final del argumento, lo recusó: «Enrique, llegaste tarde. Ya analizamos esa posibilidad, pero con los problemas de credibilidad internacional que tenemos más la pérdida en que se registró en el valor de los activos de las privatizadas, esto traería más inconvenientes que salidas».
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El segundo enfrentamiento lo protagonizaron el banquero José Luis «Chicho» Pardo (Banco Mariva) y Ricardo Gutiérrez, del Provincia. Pardo le recordó a Gutiérrez los desbarajustes que desde hace años se vienen produciendo en el Provincia y utilizó metáforas no del todo académicas para explicarlo. No dio ejemplos, acaso para no agredir a su amigo Héctor Magnetto (monopolio «Clarín») que se benefició de la prodigalidad de Carlos Ruckauf y consiguió que el Provincia participara en un site de Internet con 75 millones de dólares (inexplicable, ya que el emprendimiento costaba, a lo sumo, 3 millones). Severo el reto de Pardo, si se tiene en cuenta que es un banquero íntimamente ligado a Eduardo Duhalde.