Efecto sequía y suba de costos: advierten crisis en economías regionales

De 19 actividades bajo análisis, 13 atraviesan un complicada situación. Para este año se espera una reducción en los volúmenes exportados y en los precios internacionales.

De mal en peor. En el sector de peras y manzanas la situación continúa muy complicada, con rentabilidad nula y productores que abandonan la actividad.
De mal en peor. En el sector de peras y manzanas la situación continúa muy complicada, con rentabilidad nula y productores que abandonan la actividad.

Las economías regionales cumplen un rol fundamental no solo en lo que se refiere al ingreso de divisas por exportaciones sino también en el entramado productivo, económico y social de Argentina. Generadoras de empleo y agregado de valor, las diversas actividades agroindustriales iniciaron el año con más desafíos que oportunidades. Así lo advierte un informe elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada, más conocida por sus siglas CONINAGRO, la que recientemente realizó un relevamiento sobre la situación de 19 actividades y 13 de ellas muestran claras señales de crisis derivada de la sequía –junto a otros eventos climáticos- y la suba de los costos productivos y logísticos.

Concretamente, según el relevamiento de la entidad, actualmente muestran signos de crisis las producciones de algodón, arroz, críticos dulces, granos, leche, maní, miel, ovinos, porcinos, vino y por último yerba mate. En tanto, están atravesando una crisis, los negocios dedicados a los bovinos y a las peras y manzanas. Por último, con signos de advertencia se encuentran la cadena dedicada a la avicultura, el segmento forestal, las hortalizas, mandioca, papa y tabaco.

En este marco, desde el área económica de la entidad advirtieron que “la parte productiva y de mercado son las más afectadas. En la zona donde puede haber producción se elevan los precios pero por faltante, y en otras zonas está afectando la sequía con la reducción de superficies sembradas respecto a campañas anteriores”, según indicó la técnica Silvina Campos Carlés, que agregó: “También se observan stocks disminuidos o no tan recuperados, excepto en ganadería que se espera un poco más de stock pero hacia adelante. En lo referido al mercado local, el consumidor no está validando subas en cantidades y en el plano internacional no se prevén subas importantes en valores”.

Al respecto, también se expresó el presidente de Coninagro, Elbio Laucirica, que hizo un panorama general de las actividades productivas que monitorea la entidad: “El 90% de nuestras economías regionales están en crisis, no solamente por la sequía, sino por las inclemencias climáticas en su conjunto como granizo y heladas, pero además de estos factores coyunturales o circunstanciales, volvemos a recaer sobre la falta de políticas públicas sostenibles que otorguen previsibilidad. De esta manera no estamos aprovechando oportunidades de lo que demanda y requiere el mundo, como biocombustibles y alimentos saludables producidos en ambientes sustentables”, remarcó el productor de Rauch.

Hacia adelante en el sector advierten que la sequía llegó para complicar aún más el escenario de las economías regionales que ya venían mostrando un retroceso en las cantidades exportadas. De acuerdo al Monitor de Exportaciones de las Economías Regionales (MEER), elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en base a datos producidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el año 2022 cerró con un crecimiento en las exportaciones de las economías regionales del 2,6% en dólares, pero una baja del 6,4% en toneladas, lo que representa una caída interanual de 421 mil toneladas en los volúmenes comercializados.

De todas formas, con ese incremento, las producciones regionales alcanzan los u$s7.392 millones exportados en el período enero–diciembre 2022, habiendo importado u$s1.331 millones, lo que arroja un superávit comercial de u$s6.061 millones, un 2,7% menos que en 2021. En tanto, en este 2023 se espera no solo una caída productiva sino también de retroceso en los precios internacionales de muchos productos que tienen un perfil netamente exportador.

Mientras tanto, algunas actividades como la del maní están reclamando directamente la eliminación de las retenciones a las exportaciones pero otras que vuelcan gran parte de su producción al mercado local, solicitan medidas de asistencia directa y créditos blandos para los productores afectados. En este marco el Gobierno ya lanzó un batería de medidas para aquellas zonas alcanzadas por la emergencia agropecuaria y prometió continuar trabajando para llegar directamente con fondos no reintegrables a los pequeños y medianos productores.

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