28 de diciembre 2016 - 00:30

Economistas concuerdan en que se crecerá en 2017, pero advierten por el frente externo

Consultoras privadas están de acuerdo en que se crecerá y bajará la inflación, aunque las cifras aún distan del optimismo. Consumo tímido y dólar calmo, otras de las proyecciones.
Consultoras privadas están de acuerdo en que se crecerá y bajará la inflación, aunque las cifras aún distan del optimismo. Consumo tímido y dólar calmo, otras de las proyecciones.
Aunque todavía es incipiente el despegue y las dudas sobre el 2016 no se dispersan, sobre el 2017 la visión es unánime: se descuenta que Argentina va a crecer. Distintas consultoras compartieron con ámbito.com panoramas en los que, pese a las diferencias, el punto en común es el avance de los indicadores y el signo positivo que adquirirá la economía. En el horizonte asoman los desafíos de un año electoral, una coyuntura internacional difícil por la asunción de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos y la reactivación del consumo interno.

Luz verde en la economía

En cuanto al crecimiento el más optimista es Estudio Bein, que parte de un escenario base de suba de la economía de 5% del PBI, aunque con un escenario alternativo de +2,9% en caso de turbulencias provenientes del exterior. Habla de un "rebote de fin de año" en 2016 y lo relaciona con cierto adelanto salarial y la obra pública. En tanto, Elypsis ubica su estimación en torno a un alza de 2,7%-3,2%, techo que comparte con Ecolatina. Los escenarios más modestos los plantean CESO y CEPA, con 1,8% y 1,3% de incremento, respectivamente.




"Se observará una recuperación cíclica impulsada por la mejora de los salarios reales, afectados en el presente año por el importante ajuste de precios relativos. El principal desafío del próximo año será un sector externo más adverso. El triunfo de Trump afectó a la Argentina, elevando el costo financiero local de cara a las importantes necesidades de financiamiento del programa fiscal gradualista", explicó Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis.

La inflación da un respiro

Si bien el Presupuesto Nacional proyecta una inflación del 17% para todo 2017, ninguna de las consultoras es tan optimista. Incluso el FMI apunta a un 20,5%. En ese mismo rango Elypsis calculó una cifra entre 20%/22%; CEPA, 23%; y Ecolatina, 23%. Más alto estimaron el IPC en Estudio Bein con 24%/29,3%, y CESO, con 32%.





El economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina insistió en "una significativa desaceleración de la inflación" para el año que comienza. "Tras un año recesivo y con aceleración de la inflación que trepó a 40% anual, el Gobierno de Mauricio Macri necesita imperiosamente que la economía se recupere en 2017 para hacer un buen papel en las elecciones de mitad de término", evaluó.

Aunque Marina Dal Poggetto, directora de Estudio Bein, advirtió: "Si la presión sobre el dólar aumentara en algún momento del primer trimestre, podría empezar a elevar las expectativas de inflación, corriendo el riesgo de aumentar el peso relativo de la 'inercia inflacionaria', acotando la recuperación del salario real".

Dólar calmo

En cuanto al tipo de cambio no parece haber turbulencias en el corto plazo. Los ingresos por el blanqueo récord inyectaron dólares y empujaron varios días la cotización a la baja. El Ejecutivo presupuestó un valor promedio del dólar durante 2017 de $ 18. Los economistas consultados concordaron en esa línea y aportaron los máximos a los que ven a la divisa estadounidense de acá a un año. Para Ecolatina ese valor es $ 18,8, para Elypsis $ 18,9, para CEPA $ 19,53 y para CESO podría alcanzar los $ 20,8. Estudio Bein analiza un escenario conservador con el dólar a $ 18,35 y otro más accidentado a $ 20.





"Considerando lo que se está cotizando el tipo de cambio futuro a fin del año que viene y el efecto de descenso de tasas que proyecta el Gobierno, en descordinación con los tres aumentos anunciados por la Fed, entendemos que el tipo de cambio va a cerrar 2017 un tanto por encima de lo que se pensaba hace unos meses. Por otro lado, en el Presupuesto se usó un tipo de cambio promedio de $ 18, con lo cual implícitamente se presume que para fin de año sí o sí el tipo de cambio va a superar ese promedio. Algunos especulan con una apreciación del tipo de cambio hasta las elecciones y una devaluación post elecciones", explicó Hernán Letcher, director de CEPA.

Consumo, la cuenta pendiente

El mercado interno se vio retraído este año y el consumo hilvanó descenso tras descenso. Ese será uno de los desafíos más importantes que tendrá que enfrentar el Gobierno de Cambiemos en 2017 de cara a las elecciones de medio término. Entre los economistas no hay demasiado entusiasmo frente a este indicador. La mejora del consumo varía entre 3,9% (CESO), 2,8% (Ecolatina), 1,1% (CEPA) y entre 3% y 0,5% (Estudio Bein).

Gravina consideró clave este segmento dado el peso político de las elecciones legislativas. "El Gobierno entendió la importancia de reforzar el consumo para salir de la recesión. El equipo económico va a trabajar durante 2017 para conseguir una mejora del poder adquisitivo de los salarios: con mayor estabilidad del tipo de cambio y ajustes más moderados de precios regulados, los salarios le ganarían la carrera a los precios, lo que garantiza cierta recuperación del consumo de las familias". "En los años electorales el salario le gana a la inflación", destacó Dal Poggetto.





Letcher, en tanto, discrepa sobre el avance del poder de compra de los sueldos: "El Gobierno ha mencionado su intención de que los salarios no le 'ganen' a la inflación en el próximo año ni recuperen lo perdido durante 2016. Imaginando la continuidad de la política de ajuste monetario con aumento de déficit fiscal, esto demandará un sostenido ritmo de emisión de deuda".

En síntesis las previsiones son modestas, pero positivas. Las opiniones subrayan el enorme ingreso de dólares por el blanqueo y la consecuente disponibilidad de divisas para las necesidades del país, al menos en la primera mitad del año. Luego el reto será acceder al mercado de capitales en la coyuntura complicada de una situación internacional que avanza hacia el proteccionismo y la subida de tasas que encarecen el financiamiento.

Se habla de un "rebote" de la actividad que podría traer cierta recuperación del mercado de trabajo. Estiman que puede esperarse cierta reactivación en la construcción si se enciende la obra pública junto con otros sectores de servicios. Las expectativas para el sector industrial, sin embargo, no son alentadoras.

El 2017 será un año electoral y sin importar el Gobierno que esté al poder los comicios siempre marcan un generoso uso de la "caja" del Estado. Tal vez ese sea el impulso necesario para que el "segundo semestre" llegue, finalmente, en algún momento de 2017.

Dejá tu comentario

Te puede interesar