6 de octubre 2003 - 00:00

Economistas debaten cuánto más se puede crecer sin inversiones

Un debate entre economistas se abrió por la capacidad que tiene el país de seguir creciendo sin que haya inversiones, locales o del exterior. Esto porque ya se anticipa que la salida del default se demorará y, por ende, el crédito externo permanecerá cerrado varios meses más. Se estima que la Argentina seguirá creciendo 7% más sin inversiones del exterior y los más optimistas prevén que ello puede estirarse hasta 14,5%. Por este motivo es que en la plaza anticipan que en lo que resta del año y gran parte de 2004 seguirán apareciendo indicadores alentadores de la economía. Recién para 2005 podría surgir algún freno, pero lo concreto es que el gobierno de Kirchner tiene un margen importante de tiempo para dar señales alentadoras que permitan mantener o incluso acentuar el actual sendero alcista del PBI. La única duda, entonces, pasa por el tiempo en que demore el acuerdo con acreedores, que si llegara a concretarse en 2004 (hoy difícil que ocurra), extendería notablemente el horizonte.

Economistas debaten cuánto más se puede crecer sin inversiones
Aun sin nueva inversión y sin un repunte del crédito, la economía argentina está en condiciones de mantener su recuperación. Sin embargo, los economistas no se ponen todavía de acuerdo respecto de cuál es el margen para sostener este fenómeno. Mientras que el banco de inversión JP Morgan asegura que la brecha entre el PBI real y el potencial llega a 14,5%, Abel Viglione -economista de FIEL- sostiene que dicha diferencia podría llegar a sólo 7%, mientras que la Fundación Mediterránea advierte sobre inminentes «cuellos de botella.

Un informe especial elaborado por el banco estadounidense pronostica un aumento de 7,2% del PBI para este año y de 5,3% para 2004
, contra una mejora de 4% que figura en el acuerdo con el FMI. Para los dos años, las estimaciones superan los pronósticos oficiales.

El margen para que continúe la recuperación, aun sin que se registre inversión nueva, es bastante amplio, según el análisis que efectúa la institución. Puntualmente, sitúa la brecha («gap») entre el PBI actual de la Argentina y el potencial en 14,5%. De esta forma, la economía seguiría con un importante ritmo de recuperación para 2004, aunque ya siembra más dudas respecto de lo que podría ocurrir en 2005.

• Dudas

Esta brecha entre el PBI real y el potencial se explica -entre otros motivos- por una todavía baja utilización de la capacidad instalada, que actualmente se ubica en 67,60%. El nivel máximo que tocó la economía argentina en el período de expansión registrado entre 1996-1998 fue de 79,2%.

Para Viglione, sin embargo, el cálculo de utilización de la capacidad instalada actual podría estar subestimado. «Para determinar el valor, se consulta a la empresa respecto de lo que ocurre en un turno. Pero nada impide que funcione en dos turnos y, por ende, esté casi al borde de sus posibilidades de producción».

La Fundación Mediterránea también plantea dudas respecto del margen que podría tener la economía sin nueva inversión: «La recuperación del PBI comenzará a enfrentarse con cuellos de botella y restricciones de oferta mucho antes de lo que el gobierno parece esperar», aseguró en su último informe semanal.

Por otra parte, el economista de FIEL asegura que la medición se hace exclusivamente en la industria, «que hoy representa sólo 18% del PBI».

«Por supuesto, el exceso de capacidad de la economía no asegura resultados positivos»
, señala el trabajo elaborado por el economista jefe de la institución, Vladimir Werning, quien además destaca que «un mejor clima de negocios sería deseable». Pero, al mismo tiempo, explica que el país puede beneficiarse también de «los términos de intercambio, un valor depreciado del peso en términos reales, y un manejo apropiado tras la crisis».

Otro aspecto positivo que tiene por delante la economía pasa por una inflación controlada. El banco bajó el nivel esperado para la evolución del índice de precios a 7% para el año próximo, un punto menos de lo que estimaba en su informe anterior. Salvo que el crédito bancario actúe como multiplicador, no hay peligro de una sobreexpansión monetaria. Sería, de mantenerse dicho pronóstico, más del doble de lo esperado para este año.

Durante 2003, la brecha entre el PBI potencial y el real se achicó drásticamente, porque se ubicaba en más de 19%. Pero la mejora de la economía por un lado, y la falta de nuevas inversiones por otro (que obviamente reduce el «potencial crecimiento» del PBI) se hicieron sentir.

«La falta de inversiones alimenta la percepción de que la mejora económica es frágil», reconoce el banco. Sin embargo, asegura que la mejora del consumo interno será fundamental para sostener el crecimiento el año próximo. Este fenómeno puede acentuarse si «la economía brasileña se recupera y alienta la demanda de productos argentinos».


Si bien observa que la inversión está rebotando de a poco, este fenómeno se produce en la construcción residencial, lo cual es insuficiente para compensar la falta de dinero nuevo en otros sectores.

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