"Efectos de la crisis podrían haber sido mucho peores sin las medidas tomadas por la FED"

Economía

Ben Bernanke defendió su política al frente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, en un ambiente a ratos distendido y otras veces tenso, ante el Comité bancario del Senado, que debe confirmar su nominación por otro mandato de cuatro años.

La tarea de poner nuevamente en marcha la economía estadounidense está "lejos de haberse cumplido" y el desempleo todavía es demasiado elevado, admitió al inicio de la audiencia.

Sin embargo, "por graves que hayan sido los efectos de la crisis, el resultado" para Estados Unidos "podría haber sido mucho peor sin las medidas tomadas por el Congreso, el Tesoro, la Reserva Federal" y otros organismos reguladores, declaró Bernanke.

Adelantándose a las críticas esperables por parte de numerosos miembros del Comité, el jefe de la FED afirmó que ésta no es una filial de Wall Street o del gobierno.

"La estructura de la FED garantiza que (estemos informados) no solamente a través de Washington o de Wall Street, sino también por el conjunto de los estadounidenses",

Pese a su "papel determinante" (según la expresión del senador Charles Schumer) para evitar que la economía estadounidense se hundiera en la recesión, respondiendo rápidamente a la crisis financiera con un apoyo financiero sin precedentes del banco central a la economía, Bernanke no goza de gran popularidad.

Los estadounidenses le reprochan haber salvado a los grandes bancos considerados responsables de la crisis, antes que los empleos.

"Estuvimos lentos en cuanto a la protección de los consumidores", "debimos exigir más" de los bancos, "no preví una crisis de esta magnitud", admitió.

Sin embargo, Bernanke alertó también al Senado contra la intención de reformar demasiado a la FED en un sentido que le haría perder "su independencia y su eficacia".

El jefe de la FED aludía al proyecto de ley presentado por el senador demócrata Christopher Dodd, presidente del Comité bancario, que despojaría al banco central de sus atribuciones en materia regulatoria, dejándole prácticamente la tarea de dirigir la política monetaria del país.

Bernanke no respondió a los ataques de quienes lo acusan de colusión con los "ricos", principalmente el senador republicano Jim Bunning, el único que se había opuesto a su nominación en 2005, hecho que el congresista recordó con orgullo.

Dodd aseguró a Bernanke su apoyo, previendo una votación positiva para su permanencia al frente del banco central estadounidense, que conduciría luego a la aprobación del nombramiento por parte del pleno del Senado.

Presidente de la FED desde febrero de 2006, Bernanke fue nominado para un segundo mandato de cuatro años por el presidente Barack Obama.

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