7 de abril 2004 - 00:00

El calor, un negocio brillante para muchos

La gente buscó combatir el insólito calor de marzo/ abril; por eso, las heladerías vendieron hasta 40% más que en la misma época del año pasado. No son los únicos: una cadena de hipermercados vendió 1.000 turbosen un fin de semana, 15% más que el Día de la Madre (siempre el de más ventas del año en este rubro).
La gente buscó combatir el insólito calor de marzo/ abril; por eso, las heladerías vendieron hasta 40% más que en la misma época del año pasado. No son los únicos: una cadena de hipermercados vendió 1.000 turbos en un fin de semana, 15% más que el Día de la Madre (siempre el de más ventas del año en este rubro).
E l calor incomodó a muchos pero resultó un excelente negocio para otros: el «verano» fuera de tiempo hizo que empresas tan disímiles como supermercados, fábricas de gaseosas, cadenas de heladerías y hasta vendedores de cloro y filtros para piletas de natación registraran ventas superiores hasta 50% respecto de la misma época del año pasado. El fenómeno podría prolongarse hasta que la gente retorne del fin de semana largo por las Pascuas.

Hay datos que sorprenden: por caso, la principal cadena de supermercados del país por ventas -Carrefour-vendió durante el fin de semana pasado 15% por encima de las ventas del Día de la Madre en elementos de ventilación ( turbos, ventiladores de pie y de techo, etc.), históricamente el de mayor facturación del año en ese rubro. «Vendimos más de 1.000 turbos este fin de semana -dijo una fuente de la cadena francesa-; nosotros mismos no podíamos creer cómo se los llevaban los clientes.»

En sentido inverso, las perjudicadas por este inusual « verano» porteño fueron las empresas de indumentaria, a las que la permanencia del calor las tomó con las vidrieras ya llenas de artículos de media estación e invierno. En cambio, a otro rubro habitualmente golpeado por el calor, los chocolates y las golosinas en general, lo salvó que las altas temperaturas coincidieron con Semana Santa, la época en que más venden las empresas del ramo, independientemente de que haga frío o no.

• Bebidas

Las temperaturas desusadas por lo elevadas para las dos últimas semanas de marzo y la primera de abril también hicieron que gaseosas y cervezas se vendieran como nunca en esta época. Por caso, Coca-Cola facturó mucho más en marzo de 2004 que en el mismo mes de 2003. Según Rodolfo Salas, gerente general de Coca-Cola de Argentina, «las ventas de marzo subieron 22% en relación con el mismo mes de 2003. Pero el factor calor fue crucial para esta suba, y hay un dato que lo demuestra: en las dos últimas semanas del mes las ventas crecieron 17% respecto de las dos primeras». El empresario reveló también que «tuvimos que reforzar la provisión de todas nuestras bebidas en los puntos turísticos de la costa bonaerense, de tal forma que allí fue similar a la que hacemos en enero o febrero».

Algo similar ocurrió con Munchi's; la cadena de heladerías del grupo Pérez Companc debió enviar mercadería extra en relación con lo previsto a sus locales de Mar del Plata, Cariló y Pinamar, por la demanda que provocó la combinación de calor más dos fines de semana largos casi concatenados.«Estamos 40% arriba de marzo de 2003; en la cifra, claro, influyó la temperatura pero también el lanzamiento que hicimos de roscas y huevos de pascua helados. La verdad: el producto se pensó mucho antes, pero el calor nos ayudó a superar las previsiones de ventas», dijo una fuente de la cadena.

Por su parte,
Freddo, la mayor red de heladerías « premium» del país, registró subas superiores a 15% en relación con el año pasado. «Tenemos los mismos locales que en 2003, y los consumidores ya habían vuelto a creer en nosotros en 2002; por eso, la suba en las ventas de marzo hay que atribuirla casi exclusivamente al calor», dice Richard Gluzman, uno de los socios del fondo Pegasus, que a fines de 2003 adquirió la empresa y se encontró con el « regalo» del mejor verano de los últimos años. «Lo más llamativo fueron nuestras tres sucursales en Punta del Este: si bien fuera de temporada sólo funciona una, está vendiendo 50% más que el año pasado, manteniendo lo que también sucedió con las otras dos en enero y febrero.»

En lo que hace a las cervezas, un consumo que viene bastante estancado en el último lustro, fuentes de la industria indicaron que la mejora respecto del año pasado ronda entre 10% y 20%, según la marca. Antonio Guarino, vocero de Isenbeck, dijo que «en marzo vendimos 10% más que el año pasado, lo que está dentro de nuestro plan de negocios». Pero «off the record», fuentes de la marca líder del mercado argentino aseguran que «hubo días que produjimos a full y apenas dimos abasto para satisfacer una demanda que nos tomó a todos por sorpresa, aunque se diga lo contrario».

Es que negocios tan estacionalescomo los descriptos necesariamente reducen sus dotaciones fuera de la temporada alta; basta entrar en una heladería en enero y volver a la misma boca de ventas en junio para darse cuenta de que la cantidad de empleados se redujo de manera drástica.

• Piscinas

El inusitado calor que se abatió sobre Buenos Aires en las últimas semanas hizo también que se prolongara la temporada de pileta en quintas y casas de countries. Omar Fagioni, de Uniquim -una de las principales proveedoras de cloro para piscinas de la zona norte-dice que «desde diciembre estamos trabajando prácticamente al mismo nivel; lo que vendimos en marzo está 50% por encima de lo del año pasado, pero la primera semana de abril simplemente no puede compararse porque a esta altura ya no se vende casi nada, y este año estamos igual que en enero».

La otra cara de la moneda la constituyen las empresas de indumentaria, que ya muestran en sus vidrieras prendas de lana, franela y mezclilla. «La verdad es que esperábamos que la venta de invierno se cayera, porque la gente cuando hace calor no compra invierno. Por suerte nos salvan los turistas del exterior, que compran igual», dice Emiliano Fitá, de Wanama. Agrega que «los clientes que gustan de una marca quieren tener las prendas en cuanto aparecen las novedades. Pero se trata de los clientes más fieles; el resto, espera a que refresque».

Por su parte, Helena Abraham, de Ciudadela, asegura que «la venta por mayor sigue bien porque eso no está influenciado por el clima. Sí lo está, en cambio, la actividad en nuestras tiendas propias y en el comercio minorista que vende nuestros productos; allí se vende muy poco de invierno y la gente sigue llevándose lo que queda de verano».

Coincide con ella Pedro Russo, de Mimo & Co., quien admite que «si bien invierno está moviéndose, la gente casi agotó las existencias de prendas de verano, aun las que no estaban en liquidación».

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