23 de mayo 2006 - 00:00

El dólar en Brasil ascendió a R$ 2,292

El principal indicador de la Bolsa de Sao Paulo, el Ibovespa, y el real continuaron en baja este martes, pese a operar con ganancias durante casi toda la jornada, tras la turbulencia financiera internacional que puede dejar secuelas en Brasil, dijeron analistas a la AFP.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva aseguró, antes del cierre de los mercados, que la economía de Brasil es fuerte y "está tranquila" frente a la volatilidad que dominó el lunes a las bolsas de todo el mundo.

Tras el retroceso de 3,28% experimentado el lunes, el Ibovespa cayó por cuarta vez consecutiva, en esta ocasión 1,06%, para situarse en 36.110 puntos, contra 36.496 al cierre del lunes.

La moneda brasileña, en tanto, que en la víspera sufrió un caída de 3,45% cerró este martes cerca de la estabilidad, con un retroceso de 0,13% respecto al dólar, que se cotizó a 2,292 reales, contra 2,289 el lunes.

Después de operar en alza casi toda la jornada, el real cedió finalmente al ajuste de posiciones de los inversores en moneda extranjera, dijeron los operadores.

En los últimos días la moneda perdió la ganancia de casi 13% acumulada en 2006 hasta el 5 de mayo, y redujo su apreciación a 1,22% respecto al billete verde, que el último día hábil del año pasado se cotizó a 2,32 reales. En 2005 el real se había valorizado 14,4%.

Con este escenario, la consecuencia para Brasil sería un inevitable freno a la reducción de la tasa básica de interés Selic, actualmente en 15,75% anual, después de haber llegado a más del 19% el año pasado.

"Puede ser que el Copom (Consejo de Política Monetaria del Banco Central) en su próxima reunión (a fin de mes), no reduzca la tasa Selic, o que el corte sea muy simbólico para señalar que sigue la baja pero con mucho cuidado", dijo a la AFP el presidente del Instituto Brasileño de Ejecutivos de Finanzas (IBEF), Walter Machado de Barros.

"En Brasil la turbulencia afectará el ritmo de reduccón de las tasas de interés (...) había excesivo optimismo en el mercado sobre la caída de las tasas", coincidió Joaquim Eloi Cirne de Toledo, docente de la Universidad de Sao Paulo (USP).

Lula aseguró que pese a la turbulencia mundial "por cuenta del anuncio" de que continuará el alza de las tasas de interés en estado Unidos, "la economía (de Brasil) está tranquila, tenemos reservas, tenemos tranquilidad en la parte económica".

"Quien llegó hasta ahora en esta situación de tranquilidad no echará por la borda la conquista que logramos", añadió, y recordó que Brasil, cuyas reservas superan los 60.000 millones de dólares, liquidó sus deudas con el Club de París y con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Machado de Barros opinó que "situación permanecerá con mayor tranquilidad hasta fin de junio cuando vuelva a reunirse la Fed (Reserva Federal, banco central estadounidense)".

Hasta entonces, cuando se conozca la nueva tasa de interés en Estados Unidos, los mercados seguirán "con cierta preocupación, pero sin los exageros del lunes", añadió.

"La volatilidad puede continuar tanto en los mercados externos como en Brasil hasta que se perciba que los intereses (en Estado Unidos) no subirán demasiado", en tanto "siempre puede suceder algo que puede interpretarse como extraño e influir en los mercados", coincidió Toledo.

El ministro de Hacienda local, Guido Mantega, había declarado el lunes que Brasil está preparado para "hacer frente sin mayores problemas" a la volatilidad de los mercados mundiales, que calificó como "momentánea".

"Antes (la volatilidad) era una pesadilla para Brasil, con los capitales especulativos en fuga. Ahora las pérdidas son marginales, incluso porque tenemos poco capital especulativo", indicó.

La actual turbulencia, según Mantega, es "un acomodamiento del mercado a las nuevas variables", después de un cambio en las expectativas de inflación en Estados Unidos.

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