La semana en materia cambiaria arrancó sin aspectos de relieve con el dólar al público en los niveles que repite desde el martes último: 3,915 pesos para la compra y 3,945 para la venta.
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"El mercado se movió dentro de un estrecho rango de fluctuación en el marco de los de los niveles aceptados por el Banco Central con el fin de dar previsibilidad a los operadores y mantener un tipo de cambio competitivo", según los analistas.
"Las intervenciones del Banco Central en los distintos segmentos del mercado -contado y futuro- son una constante y permiten acotar las fluctuaciones de la divisa estadounidense", reiteran los operadores ante cualquier consulta sobre la participación del organismo monetario.
De todos modos, en las mesas de cambio se reconoce una mayor demanda por parte de bancos para cubrirse, por pedidos de sus casas matrices, de los desequilibrios de los mercados extranjeros, algo que también está emparentado con la debilidad del euro en su relación con el dólar.
Durante la primera semana de junio la industria aceitera y los exportadores de cereales liquidaron operaciones por 527,83 millones de dólares, un 33 por ciento más que en los tres días hábiles de la semana previa.
En cuanto a las tasas de interés, en el segmento de los depósitos difícilmente superan el 10 por ciento anual y en el circuito mayorista de dinero se mantienen en torno al 9,50.
Según el último relevamiento del Banco Central, en el plazo de treinta días exclusivamente los rendimientos promedian un 9,32 por ciento anual y llegan al 9,69 para las colocaciones hasta 59 días. A más largo plazo o las imposiciones que superan los 60 días los depósitos acceden a una tasa promedio del 10,27 por ciento anual.
El euro descendió a $ 4,60 comprador y $ 4,73 vendedor.