9 de mayo 2007 - 00:00

El escándalo frena inversión de AFJP

Las denuncias de corrupción por el caso Skanska ya están provocando un efecto negativo en lo que se refiere a inversores. Las AFJP reconocen que el escándalo resulta un obstáculo para financiar nuevas obras de infraestructura, tras la primera experiencia que se hizo el año pasado a través del fideicomiso Gas 1.

Ocurre que los $ 588 millones recaudados por este último fueron justamente destinados a financiar la ampliación del gasoducto de TGN sospechado de sobreprecios. Los fondos de pensión requirieron un dictamen de un estudio de abogados líder de la plaza para que determinara si existía la posibilidad de quedar afectados por las derivaciones del escándalo. La conclusión de los letrados fue que lo invertido por fondos de pensión estaba completamente al margen de cualquier pago de los retornos: «Por un lado, la obra ya fue construida y, por otra parte, el repago de los fondos aportados se obtiene a través del cobro de un cargo específico que se estipuló por ley».

  • Cuestionamientos

  • La colocación del Gas 1 se produjo el 20 de noviembre. Las AFJP ya venían de enfrentar fuertes cuestionamientos por su participación en el canje de la deuda en 2005, cuando aceptaron cambiar sus bonos en dólares por títulos en pesos ajustados por inflación.

    Un nuevo paso en falso que pusiera en riesgo los aportes de los afiliados resultaría más que negativo para el sector. Y también para el gobierno, que viene impulsando que los recursos de los fondos de pensión sean destinados a financiar proyectos de la «economía real».

    La mitad del fideicomiso fue comprado por inversores extranjeros, atraídos por dos bancos: Morgan Stanley y Barclays. Un 20% quedó para compañías de seguros y otros inversores institucionales. Las AFJP adquirieron un tercio, es decir, $ 200 millones, aunque con fuerte participación de Nación AFJP, que compró cerca de $ 120 millones (casi 60% de lo que se adjudicó el sector).

    Ejecutivos de los fondos de pensión argumentan que a la hora de efectuar la inversión estaba todo « completamente en regla desde el punto de vista regulatorio», por lo que aún en caso de verificarse el pago de coimas en la construcción «no afectará en absoluto los fondos invertidos». El fideicomiso fue estructurado por los bancos Nación y Galicia y fue aprobado por la Comisión Nacional de Valores. El estudio legal que asesoró en el armado de la operación fue Brouchou.

    Lo aportado en el fideicomiso Gas 1 se destinó a cancelar los fondos anticipados en 2005 por distintas entidades para la construcción del gasoducto. Entre los que en su momento aportaron figuran bancos y petroleras, como Bandes de Brasil, Banco Nación, Pan American Energy, Wintershall y Total Austral, entre otros.

  • Zona gris

    Existen varios proyectos que están circulando para que las AFJP financien nuevas obras de infraestructura. Claro que ahora entró todo en una zona gris, ante las dudas que existen por la forma en que se valúa el verdadero costo que requiere la inversión. «Habrá que mirar todos los números con lupa y cualquier proyecto requerirá de más cantidad de auditores», señalan en el sector. Estas son algunas de las propuestas: . Caminos Rurales: precisa cerca de $ 600 millones y lo promueve la provincia de Buenos Aires. Aunque ya fue presentado en la CNV, la situación política (se acercan las elecciones) harían inviable que pueda estructurarse antes de fin de año.   

  • Gas 2: antes de que surgiera el escándalo Skanska, había planes para financiar la construcción futura de gasoductos tanto para TGS como para TGN, a través de un nuevo fideicomiso. Quedó todo frenado.   

  • Proyecto Galileo: la compañía presentó un proyecto para extender la red de gas a distintos sectores del país en el que los hogares no tienen otro remedio que pagar garrafas. También requeriría unos $ 600 millones.
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