Fue otra mala rueda. Como siempre, los más optimistas y quienes hacen de la venta del mercado su profesión se concentrarán en la suba de 0,67% que tuvo el NASDAQ al momento de relatar lo ocurrido ayer. Pero lo cierto es que no sólo el Dow quedó en negativo luego de perder 0,3% y cerrar en 10.472,48 puntos, sino que el S&P500 perdió 0,15%, el índice compuesto del NYSE perdió 0,15% y hasta las acciones de Internet perdieron 0,66%. Frente a esto los bonos del Tesoro retrocedieron llevando la tasa (que subió) en su versión de 10 años a 5,212% anual, y la de 30 años a 5,647%. Si bien el volumen operado creció cerca de 10%, alcanzando los 1.197 millones de acciones en el NYSE y 1.655 millones en el NASDAQ, lo cierto es que esto sigue mostrando como la mayor parte de los inversores se mantienen al margen. En el centro del problema está la incertidumbre que hay en el mercado acerca de si el Comité Abierto de la Reserva Federal (FOMC) anunciará hoy un recorte de 50 o de 25 puntos básicos en las tasas bajo su control. No es que no haya dinero para ser invertido. Al contrario. Lo que es claro es que en las últimas ruedas ha sido notable la preferencia de gran parte de los inversores por posicionarse en "efectivo", o al menos reclamar mayores retornos para permanecer en inversiones de riesgo (incluyendo bonos). Con el NASDAQ perdiendo 17% en lo que va del año, y tras el derrumbe de más de 50% que se vivió en el 2000 hay que entender que este índice ha incrementado en su comportamiento lo que se llama el "componente opción" , lo que explica en parte la gran volatilidad que muestra. Dicho esto es algo más fácil comprender que ayer no hubo realmente una explicación a la recuperación del mercado electrónico que había abierto en baja, siguiendo los demás índices, y golpeado por la advertencia de caída de ganancias de Applied Micro. Si bien los anuncios de la macroeconomía resultaron positivos (en especial el de la confianza de los consumidores que fue de 117,9 puntos, frente a 114,5 esperado por los analistas y el de las órdenes de bienes durables de mayo que crecieron 2,9% ante una merma estimada por el "consenso" de 0,4%), el anuncio de la caída de 37% en las ganancias de Merrill Lynch golpeó a todo el sector financiero, y dio como resultado que el mayor agente bursátil del mundo tuviese la peor jornada en cuatro años, perdiendo 11% de su valor (unos u$s 6.000 millones). En pocas horas el FOMC dará a conocer su decisión. En pocas horas sabremos qué es lo que el mercado realmente esperaba. Si bien Greenspan tiene margen para decidir, debe estar pensando que lo que cada día tiene menos es credibilidad.
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