Brasilia (ANSA) - Luiz Inácio Lula Da Silva afirmó ayer que su gobierno «está andando mucho mejor de lo que se esperaba» y dijo que sus ministros tienen 30 días de plazo para presentar sus objetivos para 2003.
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Lula Da Silva negó que sus ministros hayan cometido desaciertos en los primeros días de gobierno. «Cada compañero está diciendo lo que piensa. Nosotros vamos a trabajar con tranquilidad, sin preocuparnos con una u otra cosa que las personas digan. Tenemos muchas cosas para hacer y vamos a comenzar a hacer», afirmó el presidente brasileño. «De aquí a 30 días vamos a decir lo que vamos a hacer en este primer año de gobierno», agregó.
En los primeros días del gobierno, varios ministros hicieron anuncios polémicos o artificiales. Por ejemplo, el ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral, señaló que Brasil estaba interesado en dominar la tecnología para construir la bomba atómica, pero luego se desdijo.
El ministro de Trabajo, Jacques Wagener, se mostró partidario de eliminar una multa por despidos sin justa causa, pero luego aclaró que hablaba a título personal y no del gobierno.
La ministra de Minas y Energía, Dilma Rousseff, prometió «revisar la política de precios de los combustibles» de la estatal Petrobrás, pero su colega de Economía, Antonio Palocci, señaló que «no habrá rediscusión».
El propio Lula Da Silva anunció que postergará la compra de 12 cazas supersónicos para la aeronáutica, valuados en 760 millones de dólares, para derivar esos fondos a su plan de lucha contra el flagelo del hambre. Pero, según mostró la prensa local, ese dinero no estaba presupuestado, sino que los aviones serían comprados con préstamos internacionales pagaderos a partir de 3 años de la adquisición.
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