El mercado local cerró una semana negra
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Los temores sobre los mercados de crédito y las hipotecas de baja calificación de Estados Unidos han provocado en los últimos días un movimiento hacia bonos del Tesoro estadounidense desde los activos más riesgosos.
"Durante esta última semana el mercado ha incorporado en los precios de los activos financieros la mayor probabilidad de que las dificultades del sector inmobiliario se trasladen de forma significativa al resto de la economía", dijo en un informe el Banco Santander Río.
"El consenso por ahora sigue inclinándose a favor del mantenimiento de perspectivas económicas globales favorables en el mediano plazo. En ese contexto, se espera que una vez depuradas las actuales dificultades y ajustados los desequilibrios, el humor de los inversores mejorará nuevamente", agregó.
El índice Merval cayó el viernes un 0,15 por ciento, acumuló un retroceso del 5,6 por ciento en la semana y del 6,67 por ciento desde el récord logrado el lunes.
Y el peso en el mercado mayorista informal subió el viernes un 0,3 por ciento a 3,16 unidades por dólar ante una mayor oferta desde la banca pública y el sector exportador, para concluir la semana con una caída del 0,96 por ciento.
La banca pública debió vender dólares para aplacar la demanda y evitar una mayor depreciación del peso, que el miércoles había alcanzado un mínimo desde marzo del 2003 a 3,20 unidades. .
"Subsiste la crisis desatada en los mercados internacionales que impactó fuertemente en los bonos y en las acciones (argentinas)", dijo un director de una correduría de cambios que prefirió no ser mencionado.
"Estamos muy atados a la volatilidad externa y en particular a los datos que surjan de Estados Unidos, aunque algunas compras para aprovechar los precios sirven de paliativo momentáneo", agregó.
En enero del 2007, el riesgo país de Argentina se ubicaba en un mínimo de 181 puntos y se asemejaba al de Brasil, que ayer cayó cuatro puntos básicos a 219 unidades.
El denominado EMBI+ para todos los mercados emergentes, que elabora el banco de inversión JP Morgan, cerró sin cambios a 226 puntos básicos.
El riesgo país sube cuando los inversores venden títulos, lo que implica una caída en los precios y un aumento de los rendimientos implícitos, que se comparan con las decrecientes tasas de los bonos de Estados Unidos.
"Aún cuando la reacción parece exagerada y deja a los bonos argentinos en niveles atractivos, la recuperación sólo podrá llegar a través de una recomposición del clima global y mayor demanda local para enfrentar las ventas desde el exterior", dijo en un informe la consultora Argentine Research.
En la Argentina se suman factores locales, como las dudas sobre el índice oficial de inflación, que se utiliza para actualizar el capital de algunos bonos, y que se encuentra cuestionado por una supuesta manipulación desde el Gobierno para no convalidar la subida real de los precios.
El presidente, Néstor Kirchner, defendió el jueves los índices oficiales y culpó a algunos bancos y fondos de inversión internacionales por la proliferación de dudas respecto del ente de estadísticas con el objetivo de obtener ganancias especulativas.
"Lo mejor que uno puede hacer es rezar para que esto pase transitoriamente y Estados Unidos vaya acomodando su economía y el resto de los países no sufra", dijo a una radio el economista de la consultora Fiel, Abel Viglione.




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