El oro descendió 0,2% a u$s 1.218,10 la onza en Nueva York, mientras el dólar llegaba a máximos de cuatros años y las acciones globales se recuperaban, pero los inversores seguían cautos antes de unos datos económicos de Estados Unidos que se conocerán esta semana.
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El atractivo como refugio seguro del lingote descendió después de que datos del miércoles mostraron que las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos subieron en agosto y alcanzaron su nivel más alto en más de seis años, confirmando que la recuperación del sector sigue en marcha.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde contra una canasta de seis monedas, subió un 0,4% y llegó a cotas vistas por última vez en julio de 2010.
El brillante panorama de la economía estadounidense y el difícil ambiente de negocios en Europa, que ha obligado a relajar la política monetaria, han ayudado al índice dólar a encadenar 10 semanas consecutivas de ganancias.
Analistas indicaron que un dólar más fuerte, con posibilidad de seguir apreciándose, seguirá afectando al sector de las materias primas, haciendo menos atractivas las inversiones en oro y plata.
Se espera que el mercado siga supervisando los datos sobre bienes duraderos y el Producto Interno Bruto, que se conocerán el jueves y el viernes, respectivamente.
En tanto, los ataques liderados por Estados Unidos el martes contra militantes del grupo Estado Islámico en Siria no lograron impulsar la demanda del oro.
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