"El país crecerá muy poco hasta honrar compromisos"
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Cañonero, hoy a cargo en el Deutsche Bank de seguir las economías de la Argentina, Uruguay, Chile y México, fue anteriormente economista de Salomon Brothers y durante varios años funcionario del Fondo Monetario Internacional. Doctorado en Economía en el MIT (Massachusetts Institute of Technologie), repasó en una extensa entrevista con Ambito Financiero la situación del país y lo que le espera al próximo gobierno. Este fue el diálogo mantenido:
Periodista: ¿Cómo serán los próximos meses en lo financiero?
Gustavo Cañonero: Es más fácil ver a la economía creciendo y al peso fortaleciéndose en términos reales que lo contrario, y a pesar de la incertidumbre que genera la situación política.
P.: Pero a mediano plazo hay temas importantes que preocupan. Uno es la fuerte emisión de deuda nueva.
G.C.: Borrando lo que ya está en default, la deuda está en niveles superiores a 100% del PBI. Está entonces la impresión en inversores de que los números de la deuda para las finanzas públicas siguen siendo preocupantes y ello considerando que el tipo de cambio real va a bajar en la Argentina... Este año, por ejemplo, el superávit primario no alcanza para pagar la nueva deuda. El déficit fiscal puede llegar a ser de 0,5 del PBI, cercano a los $ 1.500 millones.
P.: O sea que este año se crecerá pero poco.
G.C.: Es verdad que se modificaron los precios relativos de la economía, que la caída de salarios ayuda a la competitividad, pero sin resolver el tema de la deuda, la reconstrucción institucional será lenta. Y sin eso, el financiamiento para la gran inversión estará limitado. Con esto quiero decir que el crecimiento va a seguir siendo muy moderado dejando de lado la resolución de estos temas institucionales. Hay que tener en cuenta que la economía cayó 18% (medida en pesos en términos reales) en los últimos 4-5 años, por lo que recuperar lo perdido llevará cinco años como mínimo.
P.: ¿Qué se puede decir de la pesada carga que se deja a quien asuma el 25 de mayo?
G.C.: Sí, es cierto que hay una pesada carga. Si no hay medida que atienda la cuestión del gasto, la inflación será el instrumento de ajuste. Esto no es nada atractivo e implicaría una caída adicional en términos reales de salarios, por ejemplo.
P.: Entonces va a haber que invertir en CEDROS (ajustan por inflación)...
G.C.: Puede ser una buena alternativa. También acciones que tienen una elevada correlación con la actividad económica y la inflación a mediano y largo plazo.
P.: Todo apunta a que invertir en dólares no va a ser un buen negocio en la Argentina.
G.C.: No. Va a haber una apreciación real del peso. La gran incógnita es saber cuál va a ser el componente nominal. La estrategia adecuada es buscar activos con cobertura de inflación y rendimientos en pesos.
P.: El BODEN 2007 sería otra alternativa, aunque es un título público argentino, con todo lo que eso significa.
G.C.: Sí pero al ser en pesos es muy difícil que no se lo pague. Es lo mismo que en Brasil, porque en el peor de los casos emiten pesos y lo pagan. Sólo si se mira para atrás como en el '89, se descubre que no se respetaron todos los compromisos en pesos a pesar de que sólo bastaba con emitir.
P.: Volviendo a lo que recibirá el próximo gobierno, ¿la situación fiscal está tan ajustada?
G.C.: Hay algunos temas fiscales que merecen atención más allá de que puedan decir que uno es un obsesivo y que no se reconoce el grado del ajuste efectuado. Pero lo que sí debe merecer más atención son las instituciones para asegurar la generación de ahorro para cuando la economía se recupere. Por ejemplo, las relaciones con las provincias, donde el déficit cero no alcanza sino que hay que ahorrar en épocas de crecimiento para discutir seriamente además la reprogramación de la deuda. Hoy no se está pensando en el gasto sino en cómo gastar los recursos que vienen por más inflación o porque creció la economía. En la Argentina éstas son las dos alternativas de suba de ingresos.
P.: Por lo tanto, tendremos retenciones y el impuesto al cheque para rato en la Argentina.
G.C.: Hoy como están las cosas es muy difícil que se eliminen los impuestos distorsivos dado que son los más eficaces a la hora de recaudar. En el caso del impuesto al cheque, ahí se va a empezar a perder potencia tras la apertura del «corralito» y el mayor uso del efectivo. Cuando crezca la economía, igual va a ser difícil eliminarlo. Los brasileños fueron pioneros en este impuesto y no pueden deshacerse del mismo.
P.: ¿Cumplirá el gobierno la meta monetaria (tope a la emisión) que estipuló el FMI?
G.C.: Se ve difícil. Estimo que sí, aunque depende de la determinación que tome el Banco Central, como lo pide el FMI. Debe absorberse el aumento de la oferta por motivos estacionales y el exceso por la compra de dólares. A esto hay que sumarle los $ 2.800 millones para financiar al Tesoro Nacional...
P.: Entonces tendremos tasas de interés elevadas y positivas (superiores a la inflación) durante gran parte del año.
G.C.: Hoy, a un año están en el orden de 40% anual, mayores claramente a la inflación prevista. Esto porque a pesar del exceso de liquidez, los mecanismos de transmisión a precios no están tan aceitados. No hay riesgo inflacionario alto pero sí tal vez estemos más cerca de la inflación que prevé el FMI (35% en 2002) que de la que figura en el Presupuesto (22%).
P.: ¿Qué otro elemento hay que tomar en consideración?
G.C.: No está siendo mencionada la devolución de los depósitos reprogramados, lo que obligará a absorber liquidez más allá de los bancos que están anticipándose a la devolución. Son cerca de $ 1.000 millones por mes para mitad de año... Pero sin duda, más allá de este tema monetario, lo más importante pasa por lo institucional. Tiene que ver con la capacidad de mostrar una actitud de honrar las deudas impagas. Después hay que tener una institución que genere un ancla nominal, que reforme el sistema financiero para que sea respetable y confiable, y, yendo a lo general, que instaure un marco legal que garantice la estabilidad de las reglas de juego. Parece fácil decirlo pero hacerlo no lo será.
Entrevista de Guillermo Laborda




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