El riesgo-país argentino, con su descenso continuo desde el rebalanceo, definido tras la reestructuración de la deuda en default, finalizó el viernes en 884 puntos, con una reducción de 0,66% respecto del cierre anterior.
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Esto tiene que ver con el buen momento que está viviendo el mercado de títulos públicos. Sobre todo se mantienen las compras de bonos nominados en pesos ajustables por CER, pero también hubo órdenes para los títulos en dólares. El riesgo-país, medido de acuerdo con el Emerging Markets Bond Index (EMBI), que elabora el banco de inversión JP Morgan, había arrancado la semana en 910 puntos, ya contabilizando la situación de los bonos emitidos tras el canje de la deuda. Aquí se eliminaron casi por completo los títulos en default, que en los últimos dos años habían mantenido al indicador por encima de los
6.000 puntos básicos. Varios factores están jugando a favor de los activos argentinos: el cierre del canje, los buenos datos sobre superávit fiscal de mayo, tasas de interés en Estados Unidos que Alan Greenspan sube, pero mantiene en bajos niveles y en general buenas perspectivas para la región. Sólo complicó parcialmente la situación política de Brasil, que sufrió un importante ajuste de la Bolsa y subió el dólar, pero sin contagiar de manera significativa a la Argentina.
Un dato que refleja el buen momento de los títulos es que el BODEN 2012 volvió a valores récord, de u$s 90 por cada lámina de u$s 100. Este título había caído hasta u$s 80 cuando peligraba el cierre del canje por las distintas medidas judiciales que interpusieron los fondos buitre en Nueva York. Pero con el cierre de la operación y la entrega de los nuevos títulos la situación cambió favorablemente.
Los operadores ahora esperan el resultado de la negociación con el FMI. Si bien se aguarda que concluya positivamente, no están claros los tiempos.
• Nueva deuda
El gobierno prepara, de manera paralela, una nueva emisión de deuda en el mercado interno por otros $ 1.000 millones. Pero no se trata de una colocación inminente, sino que se produciría a mediados de julio.
Eso sí, la caída del riesgo-país implica también la posibilidad de colocar a un costo menor. El momento de mayor necesidad de fondeo será principios de agosto, cuando vencen cerca de u$s 1.100 millones en BODEN 2012.