El UBS, listo para recibir ayuda por u$s 56.000 millones
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Kurer reconoció ante unos 2.400 accionistas congregados en Lucerna que «el apoyo de los poderes públicos es una iniciativa difícil de explicar, pero -añadió- estamos convencidos que lo que hacemos al recurrir a la ayuda pública es asumir nuestras responsabilidades».
El plan de rescate para el mayor banco suizo, que había invertido miles de millones de dólares en instrumentos de «créditos tóxicos» en EE.UU. fue anunciado el 16 de octubre pasado.
Por él, el BNS aceptó la transferencia de u$s 60.000 millones de activos «tóxicos» al fondo especial, mientras el gobierno suizo se comprometió a inyectar unos u$s 2.945 millones a través de un préstamo de conversión obligatoria.
Pero, la asamblea transcurrió en medio de fuertes críticas sobre las gratificaciones de los ex dirigentes, un asunto que creó polémica en las últimas semanas. Kurer se distanció claramente de su predecesor, Marcel Ospel, cuando dijo que «la arrogancia ya no tiene cabida en la UBS de hoy ni en la de mañana».
El máximo directivo anunció que la devolución de bonos por parte de los ex directivos de UBS ya alcanzó « cerca de 70.000 u$s 36.434 millones», lo que fue recibido con fuertes aplausos de los accionistas.
Entre estos ex directivos que ya anunciaron que devolvían las gratificaciones figuran el ex presidente Marcel Ospel, dos administradores, Stephan Haeringer y Marco Suter, y el ex director general Peter Wuffli. Y ya está en marcha un acuerdo con otros ex directivos, extranjeros, para la devolución de unos u$s 11.317 millones, agregó.



