Franuí conquista Europa: fabrica en España y ahora llega a Italia y Alemania

Economía

La frambuesa bañada en chocolate fue inventada por Diego Fenoglio, dueño de la cadena Rapanui. Invirtió 3,5 M de euros en una planta en Valencia.

A la larga lista de inventos argentinos que conquistaron el mundo habrá que agregarle uno este año: los bombones Franuí. La receta fue creada hace más de 8 años en Bariloche por el empresario chocolatero Diego Fenoglio. Consiste en frambuesas bañadas en dos capas de chocolate, que se venden congeladas.

El producto logró imponerse en el mercado local, como parte de la oferta de la cadena de heladerías y chocolates Rapanui, que Diego fundó en 1996 siguiendo la tradición familiar que inició su padre Aldo Fenoglio en 1948. Rapanui produce actualmente 1.800 toneladas al año de Franuí para el mercado argentino. Además de los locales propios, se consigue en 2.800 puntos de venta en todo el país y locales gastronómicos.

A mediados de 2020, a pesar de la pandemia, logró cruzar el Atlántico y hacer pié en Europa. Y en diciembre Fenoglio inició la producción de Franuí en la fábrica que montó en Valencia, España. Desde allí abastece a Canarias, Madrid y Barcelona. Además, desde esta semana su producción también llegará a Italia y Alemania, según confirmó a Ámbito Leticia Fenoglio, CEO de la cadena Rapanui, que tiene a Franuí como un producto estrella. La empresa fue fundada por su padre, quien a su vez heredó la tradición familiar de Aldo Fenoglio.

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Periodista: ¿Cuál es la estrategia detrás de la empresa que abrieron en España?

Leticia Fenoglio: Queremos hacer de Franuí un producto global, ya que es único en su categoría. Por eso, si bien su origen es argentino, no es un atributo que queremos destacar. La expectativa es fanatizar al mercado europeo tanto como pasó en la Argentina.Es una marca con trayectoria y calidad que nos permite apuntar a expandirnos en Europa, Estados Unidos y América latina.

P: ¿Dónde se vende Franui en este momento en Europa?

L.F.: A principios de diciembre empezamos a vender en España a través de Glovo, Carrefour, supermercados Spar en Canarias, y en algunas pequeñas cadenas de gastronomía en Valencia y Barcelona. En abril comenzaremos a vender en El Corte Inglés Gourmet. Y esta semana que empieza empezaremos a vender en Italia a través de Glovo y en Alemania en una cadena de heladerías.

P: ¿Cuánto costó abrir la fábrica?

L.F.: La inversión fue de 3,5 millones de euros. La planta tiene 3.500 m2. Ya llevamos producidas más de 35 toneladas de Franuí, y tenemos la proyección de llegar a 115 toneladas, unos 500 pallets aproximadamente.

P: ¿Cuánta gente emplean?

L.F.: La primera producción la elaboramos con un plantel de 20 trabajadores, aunque la planta está pensada actualmente para 70 trabajadores con esta única línea de producción. De aquí a 7 años proyectamos ampliar la fabrica y tener cuatro líneas de producción, con unos 200 empleados.

P: ¿Sus proveedores son europeos o llevan materia prima de Argentina?

L.F.: Los insumos los compramos en Europa. Y como existen alrededor de 54 variedades de frambuesas, lo que buscamos es que sea la misma frambuesa con el mismo nivel de acidez que una frambuesa cosechada aquí en el Bolsón. Queremos que la Franuí que uno consume en Europa sea la misma que consume en Argentina. Es lo que siempre nos preocupó asegurar, la calidad y el sabor.

P: ¿Cómo afectó sus planes de expansión el covid?

L.F.: De varias formas. Primero porque pensábamos abrir la fábrica en marzo de 2020, pero para eso tenía que estar presente mi padre en España y no pudo viajar hasta agosto por la pandemia. También impactó negativamente en las ventas, ya que nuestro producto es nuevo en su categoría en Europa, algo que no se conoce, una frambuesa cubierta con chocolate que está congelada, y que tiene que retirar del congelador una hora antes para consumir. Por eso el canal de horeca (hoteles, restoranes y cafés) era muy importante para nosotros para difundir el producto. No es lo mismo estar en un supermercado compitiendo con miles de productos que estar en la carta de un restorán, donde competís con tres o cuatro postres. Y al estar cerrado ese canal por la pandemia, igual que en Argentina, eso hizo retraer las ventas.

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