Con una pantagruélica cena comenzó ayer la EULAC Business Summit (la cumbre empresarial Europa/América latina y el Caribe) que funciona en Viena en paralelo con la reunión de presidentes. La delegación argentina estuvo conformada por Antonio Estrany Gendre, Enrique Mantilla, Ernesto Gutiérrez (Aeropuertos 2000), Santiago Soldati, Carlos de la Vega (Cámara Argentina de Comercio), Ricardo Fiorito (Bco. Quilmes), Jorge Pereyra de Olazábal, Marcelo Argüelles ( Laboratorios Biosidus), Alejandro Macfarlane (Edenor) y Carlos Bruno (Repsol YPF), a los que se sumó el subsecretario de la Cancillería, Luis María Kreckler. También se los vio a Enrique Iglesias -ex titular del BID, hoy presidente del Foro Iberoamericano de Empresas-, que volverá a sesionar en noviembre en su Montevideo natal) y a Francisco Pérez González, accionista del grupo PRISA, principal socio de Santillana y presidente del Comité Empresario Argentino-Español. ¿Tiene algún interés en medios argentinos?
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El encuentro fue en el restorán Henriger Zimmerman, clásico y del siglo de oro, cerrado para albergar a los dos centenares de empresarios y funcionarios que tomarán parte a partir de hoy de las deliberaciones propiamente dichas.
Las sesiones se harán en el Castillo Belvedere, que fue construido en 1914 por el príncipe Eugenio de Saboya y guarda en su interior una de las más ricas colecciones de arte gótico del mundo.
Acordes con lo gótico de la colección, los empresarios de ambos continentes discutirán cuestiones como «Oportunidades comerciales para empresas globales y pymes», «Finanzas y comercio», «Fuerzas globales y sus implicancias en Europa y América latina» (y seguramente, también en el Caribe); «Empresas, industria, tecnología e innovación»y «Naturaleza y energía». Sin embargo, el tema preferido por algunos de los empresarios que llegaron a la vieja capital del que fuera Imperio Austro-Húngaro parece ser el de «Turismo y cultura», incluido en el temario principal.
Esta jornada comenzará a las nueve de la mañana y se cerrará a las seis de la tarde; media hora después, una delegación bicontinental entregará a los presidentes un memorando con las conclusiones de esta cumbre empresarial.
Algo parecido había sucedido en ocasión de la Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata; en aquella ocasión los empresarios eligieron sesionar en el Hilton de Buenos Aires para no correr el riesgo de quedar a merced de los piqueteros y manifestantes de ultraizquierda que intentaron sabotear la cumbre. Por eso, el memo fue transportado a Mar del Plata por una reducida comitiva. Esta vez, lejos de piquetes y bombas molotov, el memo será entregado en mano e «in situ».