Empresas dicen que les afectaría capital de trabajo
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• Crecimiento
Curiosamente, en las últimas dos semanas, lo que más creció fue el pago con cheques, aunque también hubo un fuerte impulso a la adhesión a los débitos automáticos y una triplicación en el número de usuarios que utilizaron las líneas ofrecidas por las empresas o los cajeros automáticos para abonar la factura. Pero, como se partía de un porcentaje muy discreto, estas modalidades de pago por ahora siguen siendo minoritarias.
No obstante, las empresas que tienen sucursales con atención al público confían en que, cuando puedan instalar las máquinas POS, los pagos se regularizarán.
Hay indicios de que por lo menos hasta la semana próxima algunas de las empresas de servicios públicos frenarán las intimaciones y los cortes de suministro, a la espera de que la situación se normalice y de que los asalariados terminen de percibir sus salarios, en muchos casos todavía impagos total o parcialmente.
Pero las empresas descartan la posibilidad de un diferimiento generalizado porque abriría la puerta a iniciativas como las del Ente Regulador Unico de la Ciudad de Buenos Aires y el diputado Héctor Polino, que piden prorrogar los vencimientos «mientras dure la emergencia económica».
Como no se puede definir qué es la emergencia y mucho menos cuánto durará, esas iniciativas, de prosperar, podrían llevar al incumplimiento de todos los usuarios, incluso los que no tienen problemas de recursos, y derivarían en una situación de inviabilidad para las compañías de servicios públicos, acentuando las dificultades de la cadena de pagos en toda la economía.



