10 de agosto 2001 - 00:00

Empresas empiezan a recibir bien la medida

Por primera vez en mucho tiempo, los tributaristas comienzan a mostrar cierto optimismo para los próximos meses. Luego de haber analizado más detenidamente el proyecto de canjear impuestos futuros por títulos públicos, lentamente las grandes empresas empiezan a comprar la idea. En esta línea se inscribe Diego Etchepare, socio de Pricewaterhouse Coopers, quien dice que ahora puede comenzar «un período de optimismo» ya que «se crea confianza aunque sea de una manera compulsiva», por lo menos dentro de las gerencias contables de las principales empresas del país.

El origen de esta visión es que las empresas que apuesten a que la Argentina resuelve sus problemas en el mediano plazo pueden ganar más dinero porque pagarán menos impuestos en el futuro comprando títulos a bajos precios. Pero esto obligará a los gerentes de las multinacionales a convencer a las casas centrales de la necesidad de comprar bonos argentinos para pagar menos impuestos. Lo que a su vez implicará que los ejecutivos locales expliquen con argumentos sólidos por qué la Argentina no incurrirá en default.

También toma de manera optimista los cambios en el régimen del impuesto al cheque. Las principales declaraciones de Diego Etchepare a Ambito Financiero fueron las siguientes:

Periodista: ¿Puede ser una alternativa positiva para las empresas la posibilidad de canjear impuestos por títulos públicos?


Diego Etchepare:
Es muy positivo desde que obliga a pensar en la alternativa. Es una medida extremadamente creativa que obliga a las empresas a tener confianza, con lo que se puede generar un cierto cambio de ánimo. Dicho de otra manera, crea confianza, hoy escasa, aunque sea de una manera compulsiva, lo que necesariamente genera un círculo virtuoso.

P.: ¿De qué manera evaluarán las empresas la alternativa de sumarse al régimen?


D.E.:
Todos los años, a comienzos del ejercicio, las medianas y grandes empresas hacen su «tax planing» (planeamiento impositivo), donde se monitorea a partir del presupuesto anual y dentro de lo legal, la manera de reducir al mínimo posible la carga tributaria. Esta nueva medida obliga ahora a replantear ese «tax planing», porque se creó una nueva herramienta: comprar títulos baratos a cambio de pagar menos impuestos. Tenga en cuenta que los gerentes financieros ganan cuanto menos impuestos le hacen pagar a sus compañías. Cada mejora en este sentido significa un bonus extra a fin de año, con lo cual le puedo asegurar que por lo menos los números del régimen para ver si conviene los harán de manera inmediata; lo que no es poco, dada la situación que se vivía la semana donde todo parecía destinado al fracaso.

P.: ¿Concretamente a qué empresas les puede interesar el proyecto?


D.E.:
A todas. Cualquiera que tenga que pagar impuestos en cantidad y que maneje sus cuentas en blanco y con transparencia, y que además apueste al largo plazo, se puede ver beneficiada. En el caso del IVA, el principal impuesto que puede verse implicado, a todas las empresas que lo paguen les puede interesar. En esto quizá sólo haya que excluir a las exportadoras porque éstas tienen un sistema de devolución.

P.: Dado el mal año que parece ser 2001, no será muy atractivo en ganancias...


D.E.:
No coincido. Es cierto que habrá menos empresas que tributen ganancias por la crisis, pero las que sí ganaron son fuertes y tienen mucho que tributar con lo que creo aprovecharán la situación.

Acá se está hablando de tener un costo impositivo menor comprando títulos públicos que además tendrán una ganancia al final del ejercicio.

P.: Cuesta creer que un solo anuncio de una medida pueda hacer cambiar el estado de ánimo...


D.E.:
Las empresas de capital local probablemente sean las primeras que acepten el plan, porque es una cuestión de autoconvencerse con los números en la mano. El problema puede surgir en la multinacionales, ya que los gerentes deben convencer a las casas matrices de la conveniencia de comprar títulos argentinos en momentos en que el mundo los desprecia y donde persiste la sensación de que la Argentina va a default.

C.B.


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