La productividad del sistema financiero se duplicó en los últimos cinco años, mientras que la concentración de los depósitos sigue en aumento, de acuerdo con un informe elaborado por la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), que preside Eduardo Escasany.
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La asociación que agrupa a la mayoría de los bancos que actúan en el país precisó que durante el año pasado las entidades crediticias del país administraban un promedio de casi $ 1,7 millón en activos por empleado, una cifra que resulta el doble de los valores registrados en 1995. En ese quinquenio también se duplicó el promedio de depósitos por empleado, que en la actualidad llega a $ 860.000; lo mismo sucede con las colocaciones por sucursal, que en 2000 alcanzaron los u$s 20,6 millones por cada casa bancaria. «Lo más importante de estas cifras es que la productividad del sistema financiero vino incrementándose constantemente en los últimos años, a pesar de las crisis externas que impactaron en la Argentina», aseveró ABA a través de un anticipo de su memoria anual 2000.
En este marco, el proceso de concentración de depósitos se incrementó el año pasado, ya que las veinte entidades crediticias de mayor envergadura captan ahora 87% del total de colocaciones, un punto más que en 1999. Además, en los primeros nueve meses de 2000 los activos del sector totalizaron $ 170 mil millones, o sea 11,6% más que en igual período del año anterior.
La entidad empresarial indicó que entre enero y noviembre del año pasado la tasa de interés activa promedio «continuó mostrando una tendencia decreciente» para ubicarse en 13,8% anual. De acuerdo con datos aportados por ABA, en el sistema financiero argentino existen 3 millones de cuentas corrientes, 14 millones de cajas de ahorro y 2,2 millones de operaciones a plazo fijo. En el mercado operan 114 entidades, de las cuales 90 son bancos (75 privados y 15 públicos) que en conjunto suman 4.300 sucursales distribuidas en todo el país.