3 de febrero 2006 - 00:00

España autorizó la oferta de Gas Natural sobre Endesa

El gobierno español aprobó ayer la Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por Gas Natural sobre la totalidad del paquete accionario de la eléctrica Endesa, aunque estableció veinte condiciones para garantizar la competencia en el mercado español, informó la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández De la Vega.

La empresa resultante no será más grande de lo que son actualmente por separado Gas Natural -accionista mayoritaria de la argentina Gas Natural BAN-, y Endesa -que en el país controla Edesur- distribuidora de electricidad de Buenos Aires y el conurbano, y la central generadora de El Chocón-, ya que tendrá que vender tanto activos de gas como de electricidad, y renunciar a un millón y medio de clientes en España.

En conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros español, la vicepresidenta anunció que se adoptó una decisión favorable pensando en "el interés de España y de los españoles" y aseguró que las condiciones impuestas a Gas conllevarán "un aumento del número de competidores, mejor calidad y una reducción de precios" en el mercado de ese país.

Además, "la compañía resultante estará entre las mayores de Europa", lo que reforzará la posición de España ante los países productores y redundará en una mayor independencia en cuanto a los suministros, apuntó Fernández De la Vega.

Por su parte, el vicepresidente segundo y ministro de Economía español, Pedro Solbes, explicó que las desinversiones que se exigen a la nueva compañía permitirán que se cree "un nuevo operador en el sector eléctrico y hasta dos nuevos operadores en el sector gasístico" español.

La primera eléctrica italiana Enel, sonó recientemente como una de las compañías interesadas en comprar "todos los activos de electricidad" que salgan a al venta en España como resultado de la OPA, pero Iberdrola, actual rival de Endesa, se opone porque tiene un acuerdo con Gas Natural para la compra del 20 por ciento de esos activos.

Aunque los expertos esperaban que el gobierno prohibiera explícitamente a Gas Natural vender sus activos a Iberdrola, puesto que resultaría en una nueva concentración, se optó por no recomendar la prohibición de venta de activos a un grupo específico.

El gobierno se limitó a analizar la actual operación de adquisición, dijo Solbes, y explicó que será el Servicio de Defensa de la Competencia el que posteriormente valore la idoneidad del comprador propuesto por Gas Natural, como es Iberdrola.

El ministro de Economía dijo que para toma su decisión el gobierno tuvo en cuenta los informes de la Comisión Nacional de Energía (CNE), el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC), y jurisprudencia del Tribunal Supremo.

Solbes afirmó que los diagnósticos del TDC y de la CNE son "coincidentes", pero los problemas detectados se pueden resolver con soluciones "menos agresivas", como son las condiciones, que no la prohibición planteada por Competencia.

Gas Natural manifestó en un comunicado su "satisfacción" por el visto bueno del gobierno, "a pesar de haberse impuesto una serie de condiciones que ahora deberán ser analizadas, ya que algunas de ellas no forman parte del plan de remedios que la compañía propuso inicialmente".

Por su parte, Endesa informó en un comunicado que en base a una primera valorización, recurrirá ante el Tribunal Supremo la decisión del gobierno español, puesto que las condiciones impuestas a la gasífera, y la "escasa calidad" del proyecto impulsado por ella, hacen que la operación "carezca de lógica empresarial y plantea un grave riesgo regulatorio".

Las veinte condiciones que explicó el titular de Economía español garantizarán que al menos en España, la empresa resultante sea más pequeña que Endesa en el mercado eléctrico y que Gas Natural en el gasista, por lo que se reducirá la concentración en ambos mercados.

Para evitar el efecto derivado del solapamiento de las cuotas de las dos empresas en los mercados de comercialización de electricidad y gas, Gas Natural venderá el equivalente a su negocio de electricidad y Endesa el suyo de gas.

Para evitar los efectos derivados de la concentración horizontal, en cuanto al aprovisionamiento de gas, Gas Natural deberá liberar en el mercado, a partir de 2007 y durante tres años, 1,8 bcm (miles de millones de metros cúbicos) anuales de gas, equivalente a la cantidad importada de Endesa en 2005 y a la carga de cuarenta barcos de gas.

Además, la empresa resultante deberá sacar mensualmente al mercado la parte del contrato entre Gas Natural y la compañía argelina Sonatrach.

Con estas dos medidas, según el ministro, se pone a disposición de los competidores una cantidad de gas de aproximadamente el 10 por ciento de la demanda en España.

En generación eléctrica, el Gobierno aprobó que el grupo resultante deberá vender 4.300 megavatios de potencia, más de los propuestos por Gas Natural (3.100 MW) para garantizar la competencia.

De estos, 400 MW deberán estar ubicados en Cataluña y Andalucía, regiones en las que existía mayor riesgo de concentración de las redes de luz y gas.

Gas Natural tendrá que vender también las participaciones de Endesa en las plantas regasificadoras de Sagunto (Valencia) y Ferrol, y cualquier participación en Enagás que supere el uno por ciento.

Otras de las condiciones es que en distribución de gas, la compañía resultante deberá vender activos equivalentes a 1,5 millones de puntos de suministro, lo que dará cabida a otros operadores, ya que la participación de Gas Natural en este mercado quedará limitada al 60 por ciento.

Desde que Gas Natural lanzó hace más de cuatro meses su oferta de 22.500 millones de euros (unos 28 mil millones de dólares estadounidenses) por Endesa, la compañía eléctrica se embarcó en una lucha voraz con el objetivo de frenar la operación considerada hostil.

Después de frustrados intentos legales por frenar la operación, tanto en España como en el ámbito europeo, Endesa se volcó en una campaña orientada a ganarse la confianza de los accionistas, quienes finalmente decidirán la OPA.

Hace varios días que los expertos dan por hecho la autorización de la OPA, pero auguran que la operación fracasará si Gas Natural no eleva su oferta por Endesa.

Ayer, las acciones de Endesa cerraron a 24,90 euros, muy por encima de los 21,3 que ofertó Gas Natural, mientras los títulos de la gasífera también se mantuvieron en alza, alcanzando los 24,70 euros.

Desde el principio, la OPA de Gas Natural sobre Endesa estuvo muy politizada, ya que ambas empresas están vinculadas a diferentes intereses políticos.

En el caso de Gas Natural, está controlada por el poderoso grupo financiero catalán La Caixa y Repsol, que tienen el 30 por ciento del capital respectivamente, y sus intereses están representados por socialistas y nacionalistas catalanes.

En cambio, el presidente de Endesa, Manuel Pizarro, fue nombrado durante el gobierno del Partido Popular (PP), y la eléctrica está controlada por la Caja Madrid, también identificada con este partido.

Pero más allá de estos intereses políticos, esta operación económica modificaría, si se concretara, el mapa energético de Europa, América latina y también de la Argentina, donde Repsol pasará a dominar el mercado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar