Bruselas (AFP) - El ministro español de Economía, Pedro Solbes, relativizó ayer en Bruselas el impacto del desplome bursátil de esta jornada, que vio a la Bolsa de Madrid caer 7,54%, indicando que España tiene una situación «cómoda» que le permitía «mirar con tranquilidad el futuro».
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«Desde el punto de vista europeo estamos razonablemente preparados para cualquier posibilidad de desaceleración y, concretamente en España, la situación es cómoda y nos permite mirar con tranquilidad el futuro», dijo Solbes al llegar a la reunión con sus homólogos de la zona euro (Eurogrupo).
«Parece que se debe a la incertidumbre por la marcha de la economía norteamericana. Pero tampoco hay que exagerar con estos temas, sobre todo teniendo en cuenta que esta jornada la Bolsa estadounidense estaba cerrada», agregó el ministro, en referencia al impacto de la situación en Estados Unidos sobre la Eurozona (integrada por 15 países que comparten la moneda única europea).
El índice Ibex-35 de los principales valores de la Bolsa de Madrid se derrumbó ayer 7,54%, su noveno día de retroceso consecutivo, situándose en 12.625,8 puntos. Un movimiento similar se observó en la mayoría de las Bolsas mundiales, tanto asiáticas como europeas y latinoamericanas. Pero si todo parece indicar que el descalabro se debe al rechazo por parte de los mercados del plan económico recientemente presentado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, Solbes no se mostró de acuerdo.
«Yo no creo que esa sea la explicación. Insisto en que es posible que una evaluación algo más pesimista de la marcha de la economía norteamericana puede haber influido, pero no un rechazo de ese plan», comentó.
«La volatilidad de los mercados financieros ya veníamos viéndola en los días anteriores y lo de hoy sólo ha sido agudizar algo que se ha venido produciendo. Pero hay que tener en cuenta, repito, que el mercado norteamericano estaba cerrado y, por tanto, hay que tener mucha prudencia a la hora de valorar estos datos», advirtió.
El vicepresidente económico no quiso culpar tampoco a los movimientos especulativos y las posibles carencias del sistema financiero como los causantes de la inestabilidad bursátil y negó que sus fallos tengan que pagarlos siempre los ciudadanos.
«La economía en general tiene dos patas, la real y la financiera. Es verdad que la economía financiera es la correa de transmisión necesaria para que la economía real funcione y que esa economía financiera ha introducido algunos mecanismos nuevos en los últimos años que no han funcionado todo lo bien que hubiéramos deseado, pero tenemos que ser prudentes», añadió.
«La crítica de aquellos elementos que no han funcionado no puede llevarnos a tirar por la borda todo lo positivo que ha aportado la economía financiera al sistema financiero en los últimos años», subrayó el funcionario.
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