8 de octubre 2008 - 00:00

Estudian suspender el pago al Club de París

El Gobierno argentino salió hoy a admitir por primera vez que evalúa suspender la anunciada cancelación de deuda con el Club de París, por unos 6.700 millones de dólares, a raíz de la delicada coyuntura internacional que viven los mercados.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo -quien rechazó de plano una devaluación-, fue el encargado de reconocer la posibilidad de suspender el programa de cancelación de deuda con el Club de París, aunque indicó que a pesar de la crisis internacional la economía argentina está "consolidada".

Randazzo se expresó en estos términos al ser consultado sobre si el gobierno evalúa diferir el pago al organismo internacional para evitar el debilitamiento de las reservas del Banco Central.

"Es un tema que se está analizando, hemos tomado un compromiso y ellos están para cumplirse", afirmó Randazzo, tras recordar que "estábamos en la negociacion con el Club de París para determinar fehacientemente cuál era la deuda y cómo iba a ser el pago".

Randazzo explicó que "la crisis internacional encuentra a nuestro país con una economía consolidada, por el mantenimiento del superávit fiscal y el desendeudamiento", además del "nivel de credito".

Al respecto, aclaró que la Argentina tiene "una relación Producto Bruto con el crédito del 13 por ciento, cuando Brasil tiene 80 por ciento y Estados Unidos más del 130 por ciento". Insistió en que "el país está firme" y tiene "una economía consolidada", aunque consideró que de todos modos se sigue "con atención una crisis de esta magnitud".

El titular de la cartera politica efectuó declaraciones en Casa Rosada, tras presentar el proyecto de reglamentación de la Ley migratoria.

La intención de poner en el ´freezer´ el pago al Club de París buscaría proteger el esquema de reservas del Banco Central, que actualmente están en los 47.000 millones de dólares.

Pero si se descuentan las Letras y otros pasivos, las reservas netas se reducen a 25.000 millones de dólares, y se ubicarían por debajo de los 20.000 millones si se concretara el pago al Club de París.

El ministro del Interior sostuvo que el Gobierno "está siguiendo con atención la crisis". "Vemos que sus consecuencias son impredecibles, con la diferencia de que a la Argentina la encuentra en una posición muy consolidada por el mantenimiento del superávit fiscal y comercial", apuntó.

La profundización de la crisis internacional se suma al desconcierto del Gobierno por el escaso impacto que tuvo en el mercado el anuncio del pago de la deuda al Club de París.

Además, los acreedores están obstaculizando seriamente el canje de préstamos garantizados que el Ejecutivo tiene en carpeta, mediante un embargo en Nueva York de los bonos que están como garantía de estos préstamos.

En el Gobierno se empieza a admitir así que el escenario internacional cambió 180 grados desde que se anunciaron ambas medidas.

Y por ello gana consenso que sería negativo perder reservas -más de 6.500 millones de dólares- por una deuda que, en medio de la crisis bancaria y financiera, ha pasado casi al olvido entre los acreedores, y que, bien negociada, podría ser reprogramada.

Además, un 30 por ciento de esa deuda -unos 2.000 millones de dólares- aún no está vencida y la propuesta oficial incluye cancelarla anticipadamente.

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