2 de octubre 2001 - 00:00

Final: Swissair desaparecerá

Zurich (DPA y AFP) - Swissair ha dejado de existir en su forma actual, y a partir del 28 de octubre traspasará parte de sus operaciones de vuelo a la que hasta ahora era su subsidiaria, Crossair, confirmó ayer su CEO, Mario Corti. Swissair venderá su participación de 69,9% en Crossair a los dos bancos principales de Suiza, el UBS y el Credit Suisse Group (CSG). Ambos bancos otorgaron a Swissair un crédito «salvavidas» de u$s 620 millones, con el que la empresa espera sanear la financiación del resto de sus activos para luego venderlos.

Los atentados terroristas del 11 de setiembre en Estados Unidos provocaron un shock en Swissair, dijo Corti, estimando las pérdidas entre u$s 1.900 a 2.350 millones. «El grupo Swissair no estaba en condiciones de soportar un shock de tal magnitud», dijo el jefe del consorcio, quien también anunció una reducción de 2.500 empleos (un tercio de su fuerza laboral). La reestructuración alcanzó al propio Corti, quien renunció a su puesto en el directorio de Crossair.

Con esta solución, Crossair -y, por tanto, los bancos- pasará a controlar, el 28 de octubre, dos tercios de las rutas de Swissair, que permaneció independiente durante 70 años. El Estado suizo no hará contribución financiera alguna a la operación. Según los expertos, el acuerdo es apenas una tregua de los acreedores de la compañía, un mero paso previo para la quiebra del grupo Swissair.

• Reemplazo

Lo cierto es que Swissair, con vocación internacional, desaparece como tal y va a ser reemplazado por una compañía con menos ambiciones y sin participación en el extranjero. El grupo es hoy un conglomerado de empresas con 72.000 empleados, en el que la aérea Swissair propiamente pasa a depender de Crossair. El resto ( Gate Gourmet, Flightlease) y las participaciones en las compañías aéreas en el extranjero (49,5% en Sabena y 20% en South African Airlines) quedan bajo un plazo concordatario, una etapa previa a la declaración de bancarrota, con la esperanza de encontrar un comprador. Otra consecuencia de este desmantelamiento es que el grupo Swissair no podrá cumplir sus compromisos financieros con su ex filiales francesas (AOM-Air, Liberte y Air Litoral) ni con la belga Sabena. Swissair debía entregar ayer 200 millones de francos suizos a Sabena, lo que «no será posible», según Corti. El gobierno belga -socio en Sabena- denunció este lunes la «flagrante violación por Swissair» de los acuerdos alcanzados el 2 de agosto con la compañía suiza.

El plan es el último episodio del declive de la hasta hace poco orgullosa aerolínea, que comenzó en enero con el despido de su entonces CEO, Philippe Bruggisser, que, al intentar comprar participaciones en el extranjero en forma indiscriminada, llevó al grupo a la ruina.

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