Ignacio Plaza: "Las fintech no competimos con los bancos"

Economía

El titular de la Cámara del sector tomó distancia de un reciente informe del BCRA sobre el cobro de tasas que se consideraron "abusivas". Cuestionó una disposición que "encareció el sistema" y dijo que "los créditos que nosotros damos son útiles para quienes los toman".

Las diferencias entre el Banco Central y las fintech sumaron un nuevo capítulo cuando hace unos días la autoridad monetaria publicó un informe advirtiendo por las altas tasas que cobraban empresas del sector. En ese marco, el presidente de la Cámara Argentina de Fintech, Ignacio Plaza, dijo que los socios de la entidad quieren colaborar en una regulación pero que no han tenido comunicación últimamente con el titular del BCRA, Miguel Pesce. “En marzo el BCRA nos impidió cobrar créditos con débito en cuenta y eso encareció el sistema”, justificó, y aclaró: “Nosotros no competimos con los bancos.

El que sigue es el diálogo que mantuvo con Ámbito:

Periodista: El BCRA dijo en un reciente informe que las fintechs cobran una tasa de 150% como Costo Financiero Total (CFT) por los préstamos que otorgan. ¿Qué le responden?

Ignacio Plaza: Nosotros podemos hablar por los miembros de la cámara. Podría tratarse de sistemas para captar potenciales clientes. Y hay que ver si esas compañías existen. Pueden ser prestamistas informales que no tienen empresas que los respalden y se dicen fintechs. Es complicado meter a todos en la misma bolsa.

P.: ¿Pudieron hablar con Miguel Pesce?

I.P.: Hubo unas primeras reuniones en las que hubo un compromiso de colaboración. La verdad es que últimamente casi no hubo comunicación. En marzo hubo unos cambios que complican o que impiden lo que es el débito directo, que es un mecanismo para que se cobren en cuentas bancarias automáticamente las cuotas.

P.: ¿Cómo los afectó?

I.P.: Se limitó muchísimo y eso complica la cobranza de los créditos. Son cosas que dificultan el acceso de la gente al crédito. Si se complica cobrar, la empresa tiene que subir la tasa de interés porque se encarece el sistema. Ofrecimos una propuesta al BCRA, porque todos los sistemas son perfectibles. Los problemas se corrigen mediante tecnología. El desafío de Argentina no es enfrentar esos retos prohibiendo, porque nos lleva a volver al siglo XIX, al cobro en efectivo. Hicimos esa propuesta en marzo, no recibimos una respuesta y se publica después ese informe en el que dice que la oferta de las fintech es abusiva, con toda una connotación negativa.

P.: ¿Cómo está compuesto el sector?

I.P.: La Cámara Fintech agrupa a 200 empresas y existe hace dos años y medio, con más de 10.000 empleados. En este momento está en búsqueda de personal para 1.500 puestos. Esta es una industria en crecimiento. Las finanzas son algo vital para el crecimiento de un país. Solo un 25% de los miembros de la cámara está en el sector de préstamos, en algunos casos atienden a individuos y en otros a pymes.

P.: ¿Las empresas de este sector compiten con los bancos?

I.P.: Nosotros no competimos con los bancos. En este momento tenemos un 70% de la población que no puede acceder al crédito bancario y es ahí donde el sector apunta. El año pasado hubo 2 millones de personas que recibieron crédito de las fintech, de las cuales el 60% no tenía acceso al crédito de los bancos. Somos empresas legalmente constituidas que pagamos impuestos y que en muchos casos también recaudamos impuestos.

P.: Es evidente que obtener un préstamo de una empresa de este sector es más sencillo. ¿Eso no incrementa el riesgo?

I.P.: Hay una cuestión de practicidad. No obstante a través de un banco también poder acceder a un préstamos online. La diferencia es que los bancos hacen intermediación financiera. La plata que ellos prestan no es de su propio capital, es la plata de los depositantes. En el caso de la fintech es distinto. Al principio usan capital propio y después buscan mecanismos de fondeo, no del público.

P.: ¿Cobran tasas más altas?

I.P.: En cuanto a las tasas, este es un negocio de nichos. Suponiendo que hay un comercio on line que tiene una rentabilidad del 30% y puede acceder a un financiamiento al 10%, el comerciante no se pone a calcular en ese momento la tasa anualizada si puede acceder al dinero en 5 minutos, porque es útil y brinda la oportunidad de hacer un negocio que le favorece. En la medida en que haya más jugadores en el mercado van a bajar más las tasas.

P.: ¿Están de acuerdo con una regulación?

I.P.: Los créditos que nosotros damos son útiles para quienes los toman. Si se aplicara una regulación que tornara inviable al sector, lo que habría sería el surgimiento de un sector informal que no paga impuesto. Nosotros promovemos la transparencia de la competencia y la igualdad de condiciones para todos nuestros miembros. Son las mayores virtudes porque es la única manera en que esta industria tenga un horizonte de largo plazo.

P.: Ustedes no hacen intermediación financiera. ¿Creen que los tienen que regular el BCRA?

I.P.: Está ese factor puntual que es un divisor de aguas. Uno quisiera tener claridad y estabilidad normativa. El BCRA o el propio Gobierno podrían establecer normas. Acá lo que es clave es que según dice el propio Banco Central se trata de una industria de gran potencial para el progreso del país, pero lo mezcla en un informe que quiere dar a entender que es perjudicial.

P.: ¿Están pidiendo trabajar en una regulación?

I.P.: Nosotros pedimos trabajar para que en una industria que sin duda es el futuro, podamos construir una regulación que sea lo más útil para el país. Creemos que es bueno que las ofertas de las distintas compañías tengan un marco de comparabilidad y no me parece mal. Nosotros mismos trabajamos en nuestras propias buenas prácticas internas.

P.: ¿Cómo ven el futuro del sector?

I.P.: Como país sirve progresar hacia la digitalización. Si quedamos atrasados a la larga vamos a terminar adquiriendo tecnología extranjera. En el futuro inmediato se vienen innovaciones como el dinero programable y los contratos inteligentes, en el que alguien que le da un crédito a un productor agropecuario va a poder, por ejemplo, saber si ese productor tiene sus granos en silo bolsa en tiempo real, y lo que será la industria 4.0. Los riesgos de los créditos y los contratos van a estar atados a sistemas automatizados. Si no construimos ese futuro, vamos a terminar importando esa tecnología y gran parte del valor de la economía va a estar ahí.

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