Según fuentes oficiales, saldrá hoy en el Boletín Oficial el decreto de necesidad y urgencia por el cual se corrige el 53, conocido el viernes, eliminándose el artículo que dolarizaba las deudas contraídas en dólares por las empresas extranjeras o controladas por éstas con bancos locales o radicados en el país, con retroactividad a febrero de 2002. El Decreto 53, también de necesidad y urgencia, pasará a la historia del gobierno de Eduardo Duhalde no sólo porque la derogación se resolvió a escasas horas de haber sido publicado en el Boletín Oficial, sino por las repercusiones que tuvo. Ayer, funcionarios de la Reserva Federal de los EE.UU. se comunicaron con el embajador argentino en Washington, Eduardo Amadeo, para preguntarle si la Argentina estaba volviendo al proyecto de dolarizar la economía.
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El tema fue, además, motivo central de las consultas que le hicieron al presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, en la cumbre de bancos centrales que se realiza en Basilea.
A nivel local, las empresas estuvieron toda la jornada preocupadas por confirmar que el decreto correctivo realmente saldría, y si hoy no llegara a publicarse por razones de tiempo, ya que habría sido terminado a última hora por la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, seguirá la incertidumbre.
La redolarización de la que se dio marcha atrás era retroactiva a febrero del año pasado, porque modificaba desde esa fecha el Decreto 214 de la pesificación. El Ministerio de Economía dijo a empresarios que se trató de «un error técnico», pero la mayoría de las empresas que hubieran estado afectadas -petroleras, automotrices, privatizadas-no creyó en ese argumento. Predominó la idea de que alguien intentó ver qué pasaba con la medida, pero el escándalo fue tal, que no pudo sostenerla, evidentemente además porque la decisión no contaba con el aval del máximo nivel del gobierno.
•Eliminación
Los incisos que serán eliminados por el nuevo decreto son el «h» y el «l». El primero es el que redolariza las deudas de las empresas extranjeras contraídas en la Argentina. El segundo hacía lo mismo con los créditos otorgados en la Argentina, pero por cuenta y orden de la casa matriz de la entidad financiera interviniente.
No se descarta que el nuevo decreto también contemple algún atenuante para los estados provinciales y municipales que deberán pagar en dólares los avales o créditos recibidos del Estado nacional, cuando éstos se originaron en recursos de los organismos multilaterales de crédito.
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