Firmaron tregua de precios para naftas

Economía

Finalmente, se firmó ayer el acuerdo entre las petroleras y el gobierno para que no haya nuevos aumentos de los combustibles durante los próximos 90 días, condicionado a que el precio internacional del petróleo no supere los 35 dólares por barril y el tipo de cambio no pase de 3,65 pesos.

La tregua de precios rige desde el 1 de enero, pero como ya estaba anunciado, Repsol YPF, la única empresa que no había aumentado los precios en la última semana, aplicará nuevos valores a partir de hoy.

Las subas serán de 2,8% promedio para las naftas y de 5,2% para el gasoil, inferiores sobre todo en el primer caso a los incrementos aplicados por el resto de las compañías. La empresa dijo que la decisión de subir menos «es una contribución al acuerdo», aunque también fue un compromiso asumido con el gobierno, según lo había anticipado el presidente Eduardo Duhalde.

En Capital Federal, la nafta común pasa de $ 1,631 a $ 1.679 (2,9%), la súper de $ 1,818 a $ 1,869 (2,8%), y la de mayor octanaje de $ 1,897 a $ 1,949 (2,7%), mientras el gasoil sube de $ 1,282 a $ 1,349 (5,2%).

El convenio de precios firmado entre el gobierno y las petroleras debe traducirse ahora en la modificación transitoria de los contratos entre las productoras de petróleo y las refinadoras que no tienen materia prima propia (Shell y Esso sobre todo).

Se descuenta que los contratos serán ajustados a las nuevas condiciones. Ayer firmaron el convenio el presidente de la Cámara de Empresas Petroleras, Oscar Vicente (PeCom Energía), y el de la Cámara de la Industria del Petróleo, Juan José Aranguren (Shell). Además, también lo hicieron Repsol YPF, Petrobrás, Shell, Pan American, Chevron, faltando sólo algunas compañías porque, según se dijo, sus directivos no estaban en Buenos Aires.

• Garantía

Para evitar que el alza del precio internacional del petróleo, consecuencia de la crisis venezolana y del previsible conflicto bélico en Irak, se reflejara en los precios al público e impactara en el índice de inflación, el gobierno alentó un acuerdo entre las petroleras.

Para lograrlo, les garantizó a las productoras que seguirán teniendo la libre disponibilidad de 70% de las divisas provenientes de sus exportaciones, y que no habrá suba de retenciones ni precios máximos.


El acuerdo consiste en que las productoras le venderán petróleo a Shell y a Esso a un precio de referencia de u$s 28,5 durante la vigencia de la tregua, como si el petróleo de referencia (el West Texas Intermediate en el mercado de Nueva York) se mantuviera en ese nivel. Aunque el precio real es distinto, porque se aplica un descuento según la calidad del crudo que se vende y otro 9% menos equivalente a la mitad de la retención que paga el productor al exportar.

Cuando el precio del WTI supere u$s 28,5, se constituirá una deuda a la que se aplicará la tasa Libor más dos puntos. A su vez, cuando el precio internacional baje de u$s 28,5, se mantendrá el mismo valor para el petróleo y para los combustibles al público, hasta que se compense la deuda acumulada.


En la práctica, se trata de una cuenta compensadora entre cada comprador y vendedor porque el petróleo puede oscilar hacia arriba y hacia abajo de u$s 28,5. Sin embargo, varias de las petroleras, sobre todo las norteamericanas, tienen el pronóstico de que el petróleo puede trepar hasta u$s 40, si EE.UU. invade Irak.


El acuerdo será renegociado si el precio del WTI supera 35 dólares o si baja a menos de 22 dólares, durante diez jornadas hábiles consecutivas, con lo cual el gobierno cree que está cubierto, porque considera que la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), y sobre todo Arabia Saudita, tradicional aliado de EE.UU, intervendrán para evitar una escalada del precio.

Si por circunstancias que en este momento nadie ve creíbles, el petróleo se mantiene por debajo de u$s 28,5 dólares, y se consolida por debajo, el acuerdo entre las partes quedaría en suspenso, y debería haber una baja en los precios al público, ya que éstos, según las petroleras, se encuentran en línea con un valor de 28 dólares el barril.


Las mismas condiciones pactadas con las petroleras serán fijadas para la liquidación de regalías a las provincias productoras por una resolución de la Secretaría de Energía. Esto significa que las provincias percibirán durante 90 días regalías por el petróleo vendido en el mercado interno a u$s 28,5, pero seguirán cobrando ese valor cuando el precio baje, considerando también una tasa de interés igual a la Libor más 2 puntos.

Entre hoy y el lunes, además, se prorrogará el acuerdo para seguir vendiendo gasoil al transporte automotor de pasajeros a un valor de $ 0,82 por litro como hasta ahora. En este aspecto, las petroleras no pierden precio, porque reciben un subsidio del Estado nacional que cubre la diferencia. Se entiende que con los nuevos valores vigentes, el subsidio que actualmente es de unos 18 millones de pesos mensuales se incrementaría alrededor de 1 millón de pesos.

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