Cuáles con los costos de las medidas de Estados Unidos frente a la pandemia

Economía

Ante el colapso económico, los gobiernos se embarcaron en programas de auxilio sin precedentes. La tasa de desempleo norteamericana pasará del 3% a más de 11% en menos de un mes.

Texto en co-autoría con Samuel Kaplan, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba.

La propia crisis que desata la pandemia, sumando a la ola de cuarentenas y/o medidas de distanciamiento social en todo el mundo para reducir el ritmo de propagación del virus, implicaron caídas en la actividad económica en magnitudes inéditas desde la Segunda Guerra Mundial. Para dar un ejemplo, se proyecta que las economías de Italia y España caerán cerca de 15% en 2020, Alemania un 8% y EE.UU. cerca de un 6%.

En EEUU, el freno económico disparó los pedidos de subsidio por desempleo en 16,8 millones en sólo tres semanas, lo que implica que la tasa de desempleo pasará del 3% a más de 11% en menos de un mes. Se espera que el desempleo supere cualquier máximo del que se tenga registro desde la Segunda Guerra Mundial.

Ante el colapso económico los gobiernos se embarcaron en programas de auxilio monetario y fiscal sin precedentes para intentar morigerar el impacto económico. Tanto EEUU y varios países de la la Unión Europa (UE) anunciaron paquetes fiscales superiores a 10% del PBI, además de políticas monetarias tendientes a financiar buena parte del mismo, además de otorgar liquidez a privados en cantidades mayores a la crisis subprime.

En materia monetaria, la Reserva Federal (Fed) no sólo llevó nuevamente a cero las tasas de interés, sino también anunció un primer programa de compra de activos por valor de USD 700.000 millones, al que una semana más tarde le sumó un colosal programa por otros USD 2,3 billones.

El primer paquete de USD 700,000 millones se destinará a la compra de bonos del Tesoro y a la adquisición de carteras privadas (principalmente de Hipotecas), en tanto que los USD 2,3 billones restantes incluye un fondo especial por USD 500,000 millones para asistir financieramente a gobiernos estatales y municipales ante el colapso de la recaudación, más de USD 600,000 millones en préstamos para empresas pymes, además de un amplio cupo para adquirir deuda de empresas de mayor porte.

En materia fiscal, tras frenéticas discusiones en el Senado y la Cámara de Representantes, se sancionó un programa de estímulo fiscal que, medido en términos del PBI, será el mayor de la historia moderna de EE.UU. Un total aproximado de USD 2.2 billones que representan 10% del PBI. El programa contempla:

-USD 300.000 millones que serán destinados para transferencias directas a individuos y familias.

-USD 260.000 millones para incrementar el programa de subsidios por desempleo.

-USD 877.000 millones para préstamos al sector corporativo, de los cuales el 40% se destinarán a créditos a pequeñas empresas, mientras que el 60% restante será para préstamos a grandes corporaciones, entre ellas a las compañías aéreas, notablemente afectadas en esta crisis.

No hay almuerzos gratis

Para financiar este paquete fiscal el Gobierno federal de los EEUU emitirá deuda por 10% de PBI, de los cuales cerca de la mitad culminará en manos de la FED vía compras en el mercado secundario.La otra mitad queda en manos del sector privado.

Ahora bien, así como el Tesoro se apoya en el ahorro privado para financiar la mitad del paquete fiscal, la parte que financia la FED se apoya en la mayor demanda de liquidez por parte de los privados. Es decir, la emisión que hace la FED comprando deuda pública, lo hace en un contexto de caída de crédito. Tal como pasó en la crisis subprime, la FED emite en similar proporción a la destrucción del crédito, buscando mantener estables los agregados monetarios más amplios que se nutren de ambos.

Con esta crisis el déficit se elevaría de 5% a 15% del PBI, y la deuda llegará a 120% del PBI a fin de año. Por supuesto que esta crisis aumenta la deuda pública y por supuesto que la ensucia aún más el balance de la FED comprando parte de la misma. Simple: los países que tienen crédito lo usan en las malas como es esta pandemia. EEUU emite deuda y moneda, y no afecta a los precios porque tiene demanda.

En el otro extremo, los países que viven de consumir el ahorro privado incluso en las buenas como fue la soja a USD 600 la tonelada, no pretenderán tener crédito en las malas. Ahí está Argentina, sin crédito ni moneda. Un Estado que sólo tiene la maquinita frente a la pandemia.

Dejá tu comentario