Brasilia (ANSA) - Una delegación técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó ayer a Brasil para iniciar la discusión de los nuevos criterios para el cálculo del superávit primario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Brasil acordó ingresar en una experiencia piloto del FMI, por la cual las inversiones de empresas públicas no serán contabilizadas en el cálculo del superávit fiscal antes del pago de intereses de la deuda. Un reclamo insistente del presidente Lula Da Silva, que en realidad data de la presidencia de Fernando Henrique Cardoso.
El gobierno brasileño será el primero en experimentar la nueva metodología del cálculo del superávit, que excluye los gastos en infraestructura. Funcionarios del gobierno de Lula dijeron esperar que la nueva fórmula de calcular el superávit sea aprobada en forma definitiva por el FMI, porque estiman que permitiría incrementar al menos en 4.000 millones de dólares las inversiones públicas este año.
Dejá tu comentario