El Fondo Monetario comenzó ayer la segunda revisión de las metas del acuerdo firmado en setiembre, con una novedad: además de 2003, pidieron datos sobre enero y proyecciones para el primer trimestre del año. El vicedirector del Hemisferio Occidental, John Dodsworth, y el responsable del caso argentino, John Thornton, quieren saber si la intención del gobierno es mantener en febrero y marzo el nivel de gastos de enero, que generó un superávit primario de 1.100 millones de pesos, o si vuelve a la política de diciembre cuando se incrementó el gasto público que provocó un déficit de $ 175 millones. La respuesta que dará Roberto Lavagna el lunes, cuando se reúna por primera vez con los dos enviados, probablemente tranquilice a los hombres del Fondo. Según instrucciones de Néstor Kirchner, si todo marcha bien en las relaciones con el FMI y no hay problemas para que se destrabe el crédito de 3.100 millones de pesos antes del 9 de marzo; durante los primeros tres meses del año no habría aumentos sustanciales en el gasto público y se mantendrá la política de relativa austeridad fiscal de enero. Sólo habría algunos aumentos como en el incentivo docente de $ 10 mensuales, que elevaría el gasto total en no más de $ 10 millones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si Kirchner cumple con su palabra, Thornton y Dodsworth recibirán el lunes los números que certificarían que el superávit primario para todo el primer trimestre no sería menor a los $ 2.300 millones; unos $ 1.200 millones más que los $ 1.100 millones pactados originalmente.
Estas cifras comenzaron a ser preparadas ayer por la Secretaría de Hacienda que maneja Carlos Mosse.
Desde el Ministerio de Economía se accedió a discutir ayer la marcha de la economía en los primeros meses del año, pese a que a comienzos de la semana Roberto Lavagna había asegurado públicamente que el FMI sólo debería revisar la situación de noviembre y diciembre pasado, ya que la aprobación de esas metas serían las únicas condiciones para que el directorio del FMI apruebe la marcha del acuerdo y libere los 3.100 millones de dólares a comienzos de marzo.
El hecho de que el Ministerio de Economía haya autorizado ayer a que sus funcionarios presenten datos de 2004 obedecería a que las negociaciones marchan por buen terreno y a que la aprobación de las metas por el FMI estaría casi asegurada.
Ayer Dodsworth y Thornton comenzaron a trabajar al reunirse con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. En el encuentro, surgió la idea de invitar a algunos bonistas a que en los próximos meses conozcan la Argentina y su situación económica como muestra de la buena fe con la que el gobierno quiere encarar las negociaciones. Hoy los dos enviados continuarán su rueda de reuniones con la visita al presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay. El lunes continuarán las reuniones con Carlos Mosse y luego con el ministro Roberto Lavagna. Si el clima continúa como hasta ahora, probablemente antes del miércoles la misión estará terminada.
Dejá tu comentario
Te puede interesar
La baja demanda sigue siendo el principal problema
Dejá tu comentario