16 de marzo 2022 - 00:00

Acuerdo FMI: el IIF opina que será efectivo en el “control de daños”

El análisis del Institute of International Finance (IIF) muestra cierta benevolencia. Pero recalca que las modestas metas implican desaprovechar otra oportunidad para ganar competitividad.

Guzman Congreso FMI

Ya muchos se hicieron oír sobre el acuerdo con el Fondo, sin embargo, faltaba aún, quizás una de las voces más esperadas, por su influencia en los mercados globales y en particular en aquellos que toman decisiones de inversión en mercados emergentes, el Institute of International Finance (IIF), uno de los principales think tank de la banca internacional. Con la rúbrica de los economistas del IIF, Sergi Lanau, Martín Castellano y Jonathan Fortun, este diario accedió a la evaluación que realizaron sobre el nuevo programa de Argentina con el FMI.

Podría decirse que, al ras, el análisis muestra cierta benevolencia, aunque no deja de advertir, no sólo, que las modestas metas pautadas implican desaprovechar una nueva oportunidad para reposicionar a la economía argentina en el radar de los inversores internacionales sino que plantea un desafiante escenario para cuando sean las próximas elecciones en 2023. Aunque abren un halo de esperanza sobre las valuaciones de los bonos soberanos de Argentina.

En diálogo con este diario desde Washington, Martín Castellano explicó que “el acuerdo permite comprar tiempo ya que despeja las necesidades de financiamiento y descarta escenarios más catastróficos en el corto plazo. Sin embargo, las correcciones previstas para las distorsiones existentes son graduales y más bien limitadas, con lo cual conlleva el riesgo de seguir acumulando desequilibrios”. Al respecto el economista del IIF consideró que se perdía una oportunidad para intentar llevar a cabo reformas más ambiciosas que permitan hacer a la economía argentina más competitiva y más atractiva para la inversión privada.

El informe del IIF considera que el programa puede tener éxito en la reconstrucción de algunos colchones de reservas este año, pero es probable que se erosione en el período previo a las elecciones del próximo año. “Los colchones a fines del 2023 serán más débiles que en 2021”, afirman. Además, “la política de ajuste es pequeña en comparación con la del programa de 2018 (que bendijo Christine Lagarde) y la voluntad política para implementarlo podría flaquear”. De todos modos, los economistas del IIF señalan que “si bien el programa solo puede abordar, parcialmente, problemas fundamentales, creemos que será efectivo en el “control de daños”. En este contexto, creemos que las valoraciones de los bonos están muy deprimidas”.

¿Qué más dice el informe? El nuevo programa desembolsará u$s44.000 millones, esencialmente reinvirtiendo el 100% del programa anterior. En lugar de un programa estándar “SBA” con períodos de reembolso cortos, Argentina obtuvo un “EFF” que no implica reembolsos importantes de capital hasta 2027. “Esto reduce un poco el riesgo de estrés financiero cuando la amortización de los bonos comienza en 2024”. Pero, además de “la amortización con del FMI, Argentina necesita manejar la deuda multilateral y bilateral y los posibles déficits de cuenta corriente cuando la economía se recupere o los precios de las materias primas caigan”. “Creemos que la financiación suma este año. Proyectamos un superávit en cuenta corriente y vemos al gobierno listo para seguir restringiendo las importaciones”. “Somos escépticos de que la recuperación económica y la proximidad de las elecciones sean compatibles con un superávit (de cuenta corriente) el próximo año. Las importaciones aumentarán con la demanda interna y suprimirlas agresivamente mientras se intenta ganar una elección puede resultar imposible”.

En el escenario base, el IIF proyecta un déficit de cuenta corriente del 0,4% del PBI en 2023, suponiendo que los precios de las materias primas se mantengan altos. “Incluso si la IED y otros flujos de capital siguen siendo favorables, esperamos pérdidas de reservas el próximo año. Las reservas netas en el período previo a las elecciones de octubre seguirían siendo más altas que ahora, pero los colchones serían mínimos”. “Al igual que en las últimas etapas del programa anterior, la desinflación lenta es el escenario base. Cuando se compara con 13 programas anteriores del FMI que comenzaron con alta inflación, la desinflación de Argentina es modesta pero al menos consistente con la intención de endurecer las políticas gradualmente”.

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