Derechos Especiales de Giro: aclaró Georgieva que recién en septiembre estarán disponibles

Economía

La distribución comenzará una vez que todos los trámites burocráticos internos del organismo estén calibrados y autorizados. Especialmente, cuando se determine cuánto le corresponde a cada país del total de los u$s 650.000 millones.

Kristalina Georgieva puso orden y dio aclaraciones en cuanto a la disponibilidad y uso de los Derechos Especiales de Giro (DEGs). La directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) aclaró que la distribución del dinero, comenzará a aplicarse desde septiembre; una vez que todos los trámites burocráticos internos del organismo estén calibrados y autorizados. Especialmente la determinación sobre cuánto le corresponde a cada país del total de los u$s 650.000 millones; y, en paralelo, si el dinero que los gobierno decidan no tomar podría ser represtado a terceros estados. Georgieva dio esta precisión el miércoles, durante una de sus intervenciones en el marco de la asamblea conjunta de primavera con el Banco Mundial (BM); realizada este año de manera virtual. La titular del Fondo confirmó la habilitación de la línea, y las condiciones básicas para percibirlo. Sólo habrá que tener en cuenta los pagos como miembro del organismo, cuestión que el país mantiene en orden. Como además detenta el 0,7% de las acciones, le corresponderían unos u$s 4.354 millones; los que llegarían a robustecer las cuentas del Banco Central en septiembre (ver aparte).

Comtablemente, a Martín Guzmán no le altera su cronograma mentalmente prefijado. pero siempre que pueda negociar en el viaje que comienza hoy por Europa, una prórroga del pago de u$s2.400 millones de mayo con el Club de Paris. El ministro piensa no usar ese dinero. O disponer sólo de unos u$s 1.800 millones en septiembre para cumplir con el pago obligatorio con el FMI por el Stand By firmado en el gobierno de Mauricio Macri. Suponen en Economía que para luego de octubre se podrá acelerar el acuerdo Facilidades Extendidas, con lo que el segundo pago del año al Fondo de diciembre; quedaría dentro del acuerdo global y no debería liquidarse.

El problema radicaría en que parte del gobierno quería disponer de parte de estos fondos para aplicar en eventuales planes de contención social y económica, dentro de la ya oficialmente presente segunda ola de Covid. El Ejecutivo no piensa recrear los Programas de Asistencia y Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP); y sólo, eventualmente y para casos de sectores puntuales en crisis, rediseñar los hoy vigentes Repro II. Sí está en los planes del gabinete nacional, una nueva etapa del plan de Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Esto sumado a algún plan extraordinario de créditos directos y direccionados, como los recientemente lanzados por el ANSES. El problema que tiene el gobierno, es que no hay partidas importantes que figuren en el presupuesto aprobado por el Congreso para el 2021 para poder reactivar los planes de ayuda y sostenimiento de la economía real; con lo cual el dinero para destinar a estos destinos sólo pueden provenir de dos vías: endeudamiento o emisión. El dilema de Alberto Fernández es que no puede echar mano a ninguna de las dos opciones, si quiere que el plan de Martín Guzmán de estabilización y sustentabilidad de la economía argentina tenga éxito. Se sabe que la estrategia del ministro de Economía para este año se basa en un estricto mecano financiero y fiscal que no puede alterarse, especialmente en la búsqueda de una reducción de los dos problemas que identifica el funcionario como los grandes males de la economía doméstica: el déficit fiscal y la inflación. Para Guzmán, son dos metas innegociables. Al menos si se quiere que continúe siendo funcionario. Aquí ingresaba en los planes del oficialismo, tomar mano de parte de los fondos de los DEGs; lo que si bien ahora no está desechado, al menos deberá rechazarse con los tiempos anunciados por Georgieva.

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