Washington (Reuters) - El fraude económico del grupo alimentario italiano Parmalat demuestra que el código contable basado en los principios europeos puede ser tan burlado como el sustentado en los principios estadounidenses, dijo ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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Citando el escándalo de Parmalat como argumento para pedir auditorías más intensas en compañías complejas, el Reporte de Estabilidad Global Financiera del FMI también dijo que la insolvente empresa italiana deja como lección la necesidad de una mejor dirigencia empresarial. Las agencias de calificación recibieron una reprimenda -el FMI cree que deberían monitorear mejor a firmas semejantesy el reporte agregó que la situación en Parmalat deja en claro la necesidad de una mayor supervisión pública en las prácticas de auditoría.
Parmalat destapó un enorme agujero contable en diciembre, que disparó uno de los mayores escándalos financieros y la obligó a buscar protección de sus acreedores, a los que les debe más de 14.000 millones de euros.