«Lo único que importa es sembrar», decía un operador del mercado de granos para justificar la fuerte suba semanal - hasta 6%- para trigo y girasol como consecuencia de las lluvias e inundaciones que afectan amplias zonas del país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las precipitaciones, que volvían a generalizarse ayer a la tarde y el mal tiempo que amenazaba con continuar durante todo el fin de semana, eran un factor negativo adicional para los commodities agrícolas locales que lograron, ya definidamente, divorciarse del mercado internacional de Chicago. De esta forma, el trigo nuevo operó en $ 106,1 por tone-lada, un valor 3,4% superior al marcado el lunes pasado. En girasol se registra en tanto, una definición rotunda de tendencia, con esta oleaginosa a un valor superior al de la soja: $ 196,2 por tonelada sobre la posición mayo '02 y una ganancia 6% mayor a la del lunes de esta semana. La soja sobre abril/02, por su parte, cotizó en $ 185,5, con un alza de 2,5% en la semana. El panorama se completa con el maíz nuevo en $ 89,2 y un alza de 1,2%.
Pero estas ganancias adicionales en los precios de granos no son una buena noticia para los empresarios rurales hoy afectados por la imposibilidad de sembrar o la afectación de los trigos ya implantados. Las bajas regis-tradas sólo forman parte de una operación técnica en el mercado de futuros: una avalancha de coberturas de posiciones vendidas marcaron el rumbo de los precios.
«De las últimas cifras de Agricultura ninguna guarda hoy relación con la realidad y deberán ser corregidos. El movimiento del mercado no es importado ya que los aceites mostraron bajas ayer en el mercado internacional. La baja se genera por la preocupación ante las inundaciones», decía el analista Ricardo Baccarín, de Panagrícola.
Lo cierto es que sorprendió a los agricultores el precio del girasol que alcanzó $ 196,2 por tone-lada, un valor sensiblemente mayor al de la soja. «Hubo una fuerte recompra de posiciones vendidas ante la expectativa de tener poco o nada de mercadería», decía el analista Alejandro Ramírez, quien agregaba que «las fábricas están tratando de incentivar, con sus compras, al mercado de girasol para demostrar que es el mejor producto, pero no hay volumen y él que lo sembró ya los vendió. No es difícil levantar un mercado cuando no hay contrapartida».
Dejá tu comentario
Te puede interesar
La baja demanda sigue siendo el principal problema
Dejá tu comentario