General Motors y el Sindicato de Mecánicos y Afines (SMATA) llegaron a un acuerdo laboral cuando la empresa automotriz se comprometiera a no despedir ni suspender a ninguno de sus empleados por seis meses como mínimo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El acuerdo fue cerrado en la sede del Ministerio de Trabajo y con la mediación del titular de la cartera, Carlos Tomada, quien solicitó a la compañía que realice "un esfuerzo" para no realizar "ajustes" de personal.
De esta manera, 2.400 trabajadores de planta permanente conservarán sus fuentes laborales hasta el 31 de diciembre de 2009 y otros 120 con contratos a plazo fijo, hasta el 31 de julio de ese año.
General Motors y SMATA lograron cerrar el convenio después de casi tres meses de intensas negociaciones que requirieron más de cinco reuniones en la cartea laboral.
De la reunión participaron la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, el Director de Negociación Colectiva, Adrián Caneto, quienes acompañaron a Tomada en representacion del Gobierno.
En tanto, por parte de SMATA se presentaron Guillermo Moran, Ricardo Pignarelli y Mario Manrique; y como representantes de General Motors fueron Adriana Destanio, Alejandra Trucco y Julián De Diego.
Los trabajadores habían advertido el pasado 24, tras una reunión en el Ministerio, que si antes del 5 de enero no llegaban a un acuerdo, iban a tomar la planta industrial que la automotriz posee en la localidad santafesina de Alvear.
La intensa puja venía tomando fuerza desde el 17 octubre de este año, luego del despido de 435 operarios que finalmente fueron reincorporados.
Si bien la compañía le devolvió el trabajo, el hecho sirvió para que el sindicato se declarara en estado de alerta y pida incesantemente garantías de estabilidad laboral hasta fin de 2009 que, con la firma del acuerdo, logró conseguirlas.
Dejá tu comentario