31 de enero 2002 - 00:00

Gobernadores exigen a Nación acordar default global

Luego del default anunciado por el bonaerense Felipe Solá, entre los gobernadores ganó fuerza la postura de pedir que la Nación fije un sistema global para declarar la cesación de pago de todas las provincias.

Ayer, el reclamo lo hizo el jujeño Eduardo Fellner, reeditando la agenda que días atrás los mandatarios peronistas evaluaron con Eduardo Duhalde: en aquel temario, el ítem deuda provincial fue central.

Por entonces, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, admitió que el equipo económico que encabeza Jorge Remes Lenicov evaluaría esa posibilidad. Pero hasta ahora no hubo avances. Por eso ayer, Fell-ner insistió en pedir un trato «igualitario» de los rojos distritales respecto de la Nación y como ésta se declaró en default, que «las provincias estén consideradas en la misma situación».

«Los gobernadores esperamos definiciones de las posiciones que se adoptaron sobre el tratamiento igualitario de la deuda pública», explicó Fellner.

Unas horas antes, Esteban Dómina, ministro de Hacienda de Córdoba, propuso lo mismo. El gobierno de José Manuel de la Sota tiene una urgencia especial: debe 1.300 millones de dólares, mayoritariamente a bancos.

En las provincias entienden que una declaración integral mejoraría las condiciones de negociación de las deudas: como los acreedores son compartidos, avanzar en la reestructuración de toda la deuda provincial.

Es una apuesta contrarreloj: en rigor, en el corto, mediano o largo plazo, el grueso de los gobiernos locales dejará de pagar sus compromisos financieros.

Sobre veinte provincias complicadas (hay tres que casi no tienen deuda), cinco dejaron de pagar: en los últimos dos meses, Buenos Aires, Tucumán, Chaco, Río Negro y Chubut no abonaron cupones de deuda.

• Deudas

En total -según datos oficiales de setiembre de 2001) son 24.853 millones (90 por ciento en dólares), de los cuales 7.200 millones son de Buenos Aires, que hoy oficializará su default al no pagar intereses de eurobonos.

Al margen hay que computar otros 3.100 millones de pesos acumulados como deuda flotante, es decir, de proveedores, salarios y sentencias judiciales, entre otras cosas.

Dos semanas atrás, este diario informó sobre la deuda provincial y su incremento por la devaluación (aumentó en 10 mil millones) y destacó la opinión de analistas sobre la conveniencia de que las provincias declaren el default.

Pero eso acarrea un riesgo para el sistema financiero. Un tercio de la deuda provincial está en manos de los bancos, por lo que las entidades podrán sufrir un fortísimo golpe, al igual que las AFJP con el default nacional.

Esa posibilidad entrará en una negociación futura donde también se incluirá la propuesta que los gobernadores aliancistas le arrimaron al gobierno: aceptar una baja en la coparticipación a cambio de coparticipar todos los gravámenes nacionales, especialmente el impuesto al cheque (ver Ambito Financiero).


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